13 millones de ecuatorianos están convocados a las urnas el próximo 7 de febrero de 2021 para elegir las dignidades de Presidente, Vicepresidente, 137 asambleístas y 5 parlamentarios andinos.
Para los próximos comicios, 17 organizaciones políticas solicitaron al Consejo Nacional Electoral, CNE, inscribir a sus candidatos presidenciales.
Sin embargo, a poco más de dos meses para las elecciones no se conoce aún la papeleta final. El CNE ha calificado en firme a 15 binomios, uno fue inadmitido, se trata del movimiento Libertad es Pueblo, que auspiciaba al binomio Juan Carlos Machuca -Cristóbal Luna.
Mientras, la alianza Unión por la Esperanza que agrupa a los movimientos Centro Democrático y Fuerza Compromiso Social, ha sido calificada, pero está a la espera de la calificación en firme. Ellos patrocinan al binomio Andrés Arauz-Carlos Rabascall.

“Desde el retorno a la democracia a finales de los años 70, no se había visto tal cantidad de binomios presidenciales, lo que hace prever un fenómeno de fragmentación del voto que puede conducir a una segunda vuelta”, señala el politólogo Mauricio Alarcón.
“Tres o cuatro candidatos concentrarán el 80 por ciento de la votación y el restante número, entre 10 y 12 aspirantes, concentrarían el 20 por ciento, fragmentando el voto en porcentajes ridículos para una candidatura presidencial”.
Mauricio Alarcón, Politólogo.
En el terreno legislativo, el experto considera además que es muy difícil que el próximo presidente logre una mayoría en la Asamblea, debido precisamente al fraccionamiento como al cambio en el sistema de elección tras las reformas al Código de la Democracia efectuadas en febrero pasado.
“Esta vez cambia el escenario, ya no vamos a elegir a los asambleístas en lo que se consideraba lista abierta, es decir, elegir asambleístas de una lista o de otra de acuerdo a la simpatía, ahora pasamos a las listas cerradas (voto en plancha) y eso va a modificar sustancialmente la forma en que se componga la próxima Asamblea Nacional”, considera Alarcón. (I)





