La floricultura ecuatoriana se prepara para una nueva temporada de San Valentín con expectativas de crecimiento moderado en sus exportaciones para 2026, luego de haber alcanzado 28.779 toneladas métricas enviadas al exterior en 2025 y movilizar 534 vuelos de carga desde el Aeropuerto Internacional Mariscal Sucre de Quito.
El desempeño sostenido de los últimos años y la estabilidad de los principales mercados permiten proyectar un comportamiento positivo para este año, en un contexto donde BASF refuerza su acompañamiento técnico e investigación y desarrollo para garantizar calidad y competitividad.
Febrero representa uno de los picos productivos más exigentes del año para las fincas florícolas. Estados Unidos, Europa y Asia incrementan significativamente sus pedidos, mientras los productores trabajan con calendarios ajustados y estrictas ventanas logísticas. Cualquier desviación en calidad puede traducirse en rechazo de lotes completos o reducción en la vida en florero, uno de los atributos más valorados por los compradores internacionales.
La preparación para esta temporada implica programación de podas, manejo nutricional, control fitosanitario preventivo y proyección precisa de cosechas. Las etapas críticas incluyen el enraizamiento, la formación de brotes, el desarrollo de botones florales y el cierre sanitario previo a la cosecha. En estos procesos, BASF acompaña a los floricultores mediante visitas técnicas especializadas, diagnóstico en campo y planes de manejo integrado que incluyen soluciones productivas, con el fin de anticiparse a amenazas como thrips, ácaros, mosca blanca, botrytis y oídio, plagas y enfermedades que afectan directamente la calidad exportable.
“La calidad de la flor ecuatoriana no es casualidad. Es el resultado de meses de planificación, monitoreo sanitario constante y decisiones técnicas oportunas. En BASF, respaldamos este esfuerzo con un trabajo constante en investigación y desarrollo, orientado a ofrecer soluciones innovadoras que respondan a los desafíos del sector. En temporadas como San Valentín, nuestro compromiso es acompañar a los productores para que cumplan con los estándares internacionales más exigentes y mantengan la reputación del país”, señala Stephanie Valquinta, Gerente de País de BASF Ecuador.
En 2024, la temporada ya había mostrado un crecimiento del 17,3% frente al año anterior, con 26.466 toneladas exportadas. A nivel anual, las exportaciones de flores superaron los USD 1.016 millones, consolidando al sector como uno de los principales generadores de divisas no petroleras. Ecuador se mantiene, además, como el tercer exportador de flores a nivel mundial, solo por detrás de Colombia y Países Bajos, lo que reafirma su liderazgo global en calidad y diversidad floral.
La floricultura genera alrededor de 60.000 empleos directos y 58.000 indirectos en Ecuador, y el 51% de su fuerza laboral está conformada por mujeres, muchas de ellas cabezas de hogar. Para BASF, el acompañamiento técnico no solo fortalece la calidad del producto final, sino que también contribuye a la estabilidad de miles de familias vinculadas a esta cadena productiva.
Entre las soluciones que respaldan este trabajo en ornamentales, BASF cuenta con tecnologías como Belanty®, para el control de botrytis; Meltatox®, Vivando® y Sercadis® Duo, fungicidas clave en el manejo del oídio y en programas de rotación que fortalecen la estabilidad del cultivo en ciclos de alta presión productiva. Además, BASF mantiene un 22% de participación en el control de oídio en cultivos ornamentales, lo que significa que, de cada 100 aplicaciones realizadas en el mercado, 22 son protegidas con nuestras soluciones, según cálculos internos.
Estas herramientas permiten obtener un cultivo más sano y productivo, logrando que la planta exprese todo su potencial en calidad y belleza. El resultado se refleja en botones más grandes, tallos más largos, y una mayor vida en florero, atributos que fortalecen la posición de la flor ecuatoriana en los mercados internacionales.
En un entorno donde los mercados exigen trazabilidad, cumplimiento ambiental y estándares sociales cada vez más estrictos, BASF promueve el manejo integrado de plagas, el uso responsable de insumos y prácticas alineadas con criterios de sostenibilidad, contribuyendo a que el sector florícola ecuatoriano mantenga su liderazgo en una de las temporadas más estratégicas del año.





