Técnicos de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) ejecutan inspecciones a establecimientos que comercializan dispositivos médicos en los alrededores de casas de salud de Cuenca. De esta forma se pudo identificar un local con permiso de funcionamiento caducado y un total de 461 productos sin Registro Sanitario, por lo cual fue clausurado.
Esta acción obedece a un operativo que se realiza en todo el país, con la finalidad de regular, controlar y vigilar la calidad y seguridad de los dispositivos médicos, y asegurar el cumplimiento de la normativa sanitaria que garantiza la calidad de los productos de alto riesgo.

Se define como dispositivo médico a cualquier instrumento, aparato, implemento, material o cualquier otro artículo similar o relacionado, destinado al diagnóstico, prevención, supervisión, tratamiento o alivio de una enfermedad. Los más comunes son: sondas, jeringuillas, suturas quirúrgicas, algodón, gasa, glucómetro, tiras reactivas, entre otros.
En este caso, en una comercializadora de dispositivos médicos en el sector del Hospital Vicente Corral Moscoso, se observó que los productos no cumplían los parámetros de etiquetado para dispositivos médicos, como el Registro Sanitario y el distribuidor a nivel del país. Según el Art. 140 de la Ley Orgánica de la Salud: “Queda prohibida la importación, comercialización y expendio de productos procesados para el uso y consumo humano que no cumplan con la obtención previa de la notificación o registro sanitario, según corresponda, salvo las excepciones previstas en esta Ley”.





