El ingeniero holandés Lou Ottens murió a los 94 años de edad y fue el artífice de un invento que revolucionó y marcó generaciones. Se trata del casete, que dominó la forma de escuchar música en los 70, 80 y 90.
La idea surgió en los años 60, cuando Ottens era jefe de ingenieros en la compañía Hasselt, filial de Philips. Entonces inició la creación de un artefacto que sustituyera a las grandes cintas de carrete a carrete que tenían un costo muy alto.
El prototipo terminó de elaborarse en 1963. La comercialización en Europa inició en 1965 y cuatro años después llegó a Estados Unidos. Desde principios de la década de 1970, los casetes pasaron a dominar el mercado mundial de la música.
En la década de los 80 el casete se masificó definitivamente con la salida al mercado de las grabadoras portátiles y walkman, que permitían escuchar música en cualquier momento y en cualquier lugar.
Además, se podía grabar en una cinta la música que se quisiera y existía la posibilidad de grabar nuestra propia voz o canto y conservar grabaciones y sonidos para el recuerdo.

Lodewijk Frederik Ottens nació en Países Bajos el 21 de junio de 1926. Falleció el sábado 6 de marzo de 2021 en su ciudad natal de Duizel. El deceso se dio a conocer esta semana y no han trascendido las causas de la muerte.
El casete, del francés ‘cassette’ o ‘cajita’ en español, empezó a decaer en los años 80, cuando surgió el disco compacto o CD, un invento del que también participó Lou Ottens.
Ottens ayudó a desarrollar el CD, el nuevo estándar de Sony-Philips que revolucionó la industria de la música por segunda vez.
Su capacidad de almacenamiento y de hacer copias digitales sin perder calidad resultaría más atractivo para los consumidores que, progresivamente, dejaron de usar el casete. (I)







