Cuatro meses tomó a los agentes Unidad Nacional de Investigación de Delitos Transnacionales, UNIDT, de la Policía Nacional, descubrir cómo operaba una presunta red de traficantes de personas, que tenía su base de operaciones en el cantón Gualaceo, provincia del Azuay.
El mayor de Policía, Javier Granda, jefe de la UNIDT, detalló que una vez recopilada la información requerida, conjuntamente con la Fiscalía se desplegó la madrugada de este martes 7 de septiembre de 2021 la operación ‘Gran Impacto 84’, que implicó el allanamiento de siete inmuebles, en Gualaceo, La Troncal y en Quito.
Durante la intervención fueron aprehendidos nueve presuntos integrantes de la organización dedicada al tráfico ilegal de migrantes, entre ellos dos extranjeros y un funcionario de una aerolínea que, según las investigaciones policiales, facilitaba los cupos aéreos para viajar hasta México.
Entre evidencias incautadas se incluyen pasaportes, escrituras, letras de cambio, 58.000 dólares, 15 municiones, comprobantes de depósitos y 14 teléfonos celulares.
Los presuntos traficantes de personas fueron identificados como Milton Oswaldo M., quien antecedentes por tráfico ilegal de personas; Aníbal Antonio S., registra antecedentes por estafa; Lorenzo P., tiene antecedentes por tráfico de personas; Jaime Eduardo L., Carlos Alberto R., estos dos últimos no registra antecedentes. También fueron detenidas Blanca Dolores G., Rosa Lisseth P., Jenny Estefanía I. y Yusmary C.
Modalidad
Las investigaciones señalan que la presunta red criminal se encargaban de captar ciudadanos, en su mayoría de las zonas rurales, a quienes les facilitan paquetes turísticos, pasaportes, pasajes aéreos, hasta México y de ahí cruzar la frontera hacia los Estados Unidos.
Por esta esta actividad cobraban 17.000 dólares a los menores de edad y 15.000 dólares a los mayores de edad, quienes durante el viaje se enfrentaban a peligros de perder la vida, razón por la cual, los presuntos coyotes son investigados para determinar si están o no involucrados en viajes ilegales de personas reportadas como desaparecidas y otras fallecidas.
Según la Policía, en lo que va del año el flujo migratorio presenta un despunte alto en cifras, esto a raíz de que desde el 2018 se permitía la libre entrada a México, y luego por la difícil situación económica causada por la pandemia COVID-19, que impulsó a más personas a tomar esta arriesgada decisión de dejar el país, en busca de un mejor futuro.
Rafael Marcelo Pérez, comandante de la Subzona de Policía Azuay No.1, detalló que el año 2017 viajaron a México 39.956 ecuatorianos, mientras que, de enero a julio de este año, el número subió a 88.696 ecuatorianos que partieron hacia esa nación y solo 34.331 retornaron. (I)








