Hoy se conmemora el Día de la Bandera Nacional, símbolo patrio que representa la historia de gloria y el futuro de esperanza de todos los ecuatorianos.

Según la historia del Ecuador, el 26 de septiembre de 1860, el entonces jefe supremo de la República de Ecuador, Gabriel García Moreno, estableció mediante un decreto ejecutivo, que la Bandera Nacional estaría compuesta por los colores amarillo, azul y rojo en franjas horizontales, debiendo tener la franja amarilla una latitud doble de los otros colores y con el Escudo de Armas en el centro.
El 7 de noviembre de 1900, para reafirmar la decisión y establecer el 26 de Septiembre como Día de la Bandera, el Congreso Nacional dispuso, mediante Decreto Legislativo, que «el pabellón Nacional será sin alteración alguna el que adoptó el Ecuador desde que proclamó su independencia.
El significado de la Bandera se identifica plenamente con la riqueza natural, cultural y cívica, así, el amarillo representa la riqueza del suelo; el azul representa el océano, el claro y limpio cielo ecuatoriano; y el rojo hace honor a la sangre que derramaron los héroes para la libertad.
Historia
La evolución histórica de la bandera muestra que el primer estandarte que se empleó en la Monarquía de 1533, en la Real Audiencia de Quito, similar a la actual española, conformada por tres franjas horizontales, dos de color rojo y una central de color amarillo.
El 10 de Agosto de 1809, Primer Grito de Independencia, se empleó un segundo estandarte de color rojo con una cruz blanca en el centro, que va de extremo a extremo. El 9 de octubre de 1820, los patriotas guayaquileños utilizaron una tercera bandera, conformada por tres franjas horizontales celestes y dos blancas, intercaladas, y en el centro tres estrellas.
El 25 de mayo de 1822, luego de la Batalla de Pichincha se empleó por primera vez el símbolo patrio, amarillo, azul y rojo con un escudo en el centro. Luego de esa fecha el Pabellón Nacional sufrió varias modificaciones, hasta que el Congreso de 1900, determinó que la Bandera Nacional sería el tricolor, igual a la que adoptó el Ecuador desde que selló su Independencia.
De acuerdo al Instructivo de los Símbolos Patrios, publicado por la Presidencia de Ecuador en el año 2009, la bandera tiene tres tipos de representación: Bandera Nacional, Pabellón Nacional y Estandarte Nacional.
Bandera Nacional: Es el tricolor de forma rectangular confeccionado en tela, lleva el escudo de armas en el centro, en ambos lados, sobre la franja amarilla y azul. Se iza en las astas fijas de instituciones públicas, privadas, civiles, militares y policiales.
Pabellón Nacional: Es el tricolor nacional confeccionado en gamuza de terciopelo, con el escudo de armas en el centro, bordado en ambas caras, sobre las franjas amarilla y azul; no debe ser izado, se lo debe guardar en un sitio de honor (urna), colocado sobre una base estática.
Estandarte Nacional: Es el pabellón nacional que se moviliza con la debida escolta. Estará resguardado y custodiado por un máximo de cinco escoltas y por un mínimo de dos, con los que presidirá ceremonias oficiales y eventos especiales.
El documento señala que las dimensiones oficiales de la bandera nacional son: 2,20 metros de largo y 1,47 metros de ancho, con el escudo nacional estampado entre las dos primeras franjas. Las medidas pueden cambiarse siempre que no se alteren las proporciones, de tal forma que la relación entre el ancho y el alto sea de 3 a 2.
Disposiciones para el uso de la bandera
– La bandera nacional debe ser izada y bajada durante los actos cívicos.
– Este símbolo patrio no debe topar el suelo.
– No debe usarse como prenda de vestir.
– Si la bandera nacional es colocada en balcones y vehículos, deberá estar sujeta a un asta.
– Mientras la bandera pase delante de las personas, estas la saludarán en posición de firmes y los militares colocarán su mano derecha en la frente.
– Si el clima es lluvioso, la bandera debe ser bajada, ya que el agua la deteriora. Incluso, puede considerarse como una falta de respeto permitir que se moje.
– En el caso de que la tricolor se desgaste o tenga alguna rotura, se la debe guardar o quemar. (I)





