El pasillo es uno de los géneros musicales que caracteriza e identifica al Ecuador. Y, sin duda, uno de sus mejores exponentes es Julio Jaramillo Laurido, quien con su voz trascendió fronteras con nuestra música.

En reconocimiento al natalicio de este gran artista que sigue impregnado en el corazón del pueblo, en el Gobierno de Sixto Durán Ballén, mediante Decreto Ejecutivo Nro. 1.118, se declaró al 1 de octubre como el Día del Pasillo Ecuatoriano.
El 17 de octubre de 2012, El Ministerio Coordinador de Patrimonio, el Ministerio de Cultura y el Instituto Nacional de Patrimonio Nacional, iniciaron el proceso para declarar al pasillo como patrimonio cultural del Ecuador, por considerar que es la “música que identifica a los ecuatorianos”.
El artista, reconocido como el Ruiseñor de América, grabó innumerables discos en todos los géneros, participó en coproducciones fílmicas y su nombre está arraigado a la memoria nacional.
Julio Jaramillo nació en Guayaquil el 1 de octubre de 1935 en la Clínica Panchana. Hijo de Juan Pantaleón Jaramillo Erazo, oriundo de Machachi y de Apolonia Laurido Cáceres, guayaquileña de ascendencia jamaiquina.
Su primer contacto con la música fue a través de Ignacio Toapanta, un vecino que le dio lecciones de guitarra y le dejaba jugar con los instrumentos musicales.
Cuando Julio cumplió 15 años ganó un concurso radial cuyo premio era una presentación en un centro nocturno, y este hecho fue el inicio de su carrera artística.
Durante su carrera, Jaramillo hizo varios duetos con artistas como Daniel Santos, Alci Acosta, Óscar Agudelo y Olimpo Cárdenas.
El 9 de febrero de 1978, en una de las habitaciones de la clínica Domínguez se apagó la voz de JJ, el más grande cantante ecuatoriano de todos los tiempos. Sin embargo, su voz sigue intacta en sus canciones, esas que enamoraron a parejas de varias generaciones y que lo han convertido en un artista inmortal.
Historia del Pasillo Ecuatoriano
Un estudio publicado por el Instituto Metropolitano de Patrimonio señala que el pasillo ecuatoriano es descendiente del pasillo colombiano y éste a su vez del vals europeo.
El pasillo aparece en nuestro país a finales del siglo XIX, como un género bailable que se unía al repertorio de música de salón de aquella época.
Las primeras composiciones documentales de pasillos ecuatorianos responden a este esquema de aire movido. Es recién en las primeras décadas del siglo XX cuando se va transformando en canción más bien lenta, debido a la influencia del yaraví, y se convierte en el género de mayor producción y difusión del Ecuador, resalta el documento.
La denominación pasillo obedecería a que su baile se practicaba con pasos cortos y rápidos aunque también se lo asume como baile de pareja entrelazada, a diferencia de los bailes populares que eran de pareja suelta.
El pasillo de salón era practicado en las capas aristocráticas hasta los años treinta del siglo XX, como influencia del vals europeo. Pero el pasillo también se hacía en las calles, espacialmente en los serenos. Es así que para esta época aparece el pasillo canción, de corte más popular.
Un valor adicional del pasillo es que su historia también es la suma de regiones. Hay pasillos costeños, serranos, amazónicos, y ni qué decir del pasillo lojano o cotacacheño, para hablar de clasificaciones del pasillo por localidades o regiones. (I)





