A 11 días de las elecciones presidenciales, el candidato Fernando Villavicencio fue asesinado la tarde de este miércoles 9 de agosto en Quito, producto de un atentado con arma de fuego cuando salía de un evento político.
Villavicencio abandonaba el coliseo donde estaban sus simpatizantes, caminó para subirse a su vehículo de campaña y cuando se sentó en el asiento trasero recibió tres tiros en la cabeza.
La gente corrió despavorida, buscando refugio y ayuda, mientras hubo una ráfaga de disparos. Villavicencio fue trasladado a una clínica cercana al sector, donde se confirmó su fallecimiento.
Además, hubo nueve heridos, entre ellos una candidata a asambleísta y dos policías. Un tío del candidato dijo que entre los heridos había personas cercanas a Villavicencio y describió la escena como una “película de terror”.
El candidato presidencial denunció, a finales de julio, que había sido amenazado por miembros de una banda del crimen organizado. Esa no fue la única amenaza. Esto porque Villavicencio se caracterizó siempre por sus denuncias sobre corrupción y no había dejado de hacerlo durante esta campaña electoral.
Minutos después de conocer la muerte de Villavicencio, un sujeto fue detenido ya que testigos lo identificaron como el responsable del asesinato por lo que fue trasladado a una Unidad de Flagrancia, luego de unos minutos se conoció que murió, ya que resultó herido durante el cruce de balas.





