En la parroquia San Miguel de Porotos del cantón Azogues, un grupo de mujeres formó una asociación que se dedica a la venta de su producción agrícola y de animales menores, entre ellos el cuy, el cual desde hace un año y medio se exporta a Estados Unidos y en este año llegará a China.
Este grupo de mujeres logró ubicar sus productos en el mercado extranjero gracias a la coordinación y cooperación de las asociaciones comunitarias de los cantones Azogues y Cañar.
La Asociación Alianza Cañari tiene 13 años de creación. Desde sus inicios su trabajo se orientó en mejorar las condiciones de los pequeños productores a través de capacitación y ayuda a la comercialización de la producción. Manuel Pichazaca, coordinador de la asociación, comentó que con los años empezaron a diversificar su actividad.
“Hace seis años iniciamos con la implementación de un Centro de Faenamiento de Cuyes, el cual nos permitió entregar estos animales a diferentes comercios con las normales de higiene y seguridad necesaria. A más de ello se paga un precio justo a los campesinos que los crían”, comentó.
Al principio faenaban entre 100 y 200 cuyes a la semana, ahora la cifra se aproxima a los 600 animales. “El crecimiento responde a los lazos con personas que llevan la carne de cuy a otras provincias, pero el año anterior nos comprar los cuyes para enviarlos a los Estados Unidos y pronto estarán en China, esperamos llegar a todos los continentes”, agregó.

Criadores
Rosa Sigüencia es una de las integrantes de la asociación de productoras Virgen de La Nube, ella recuerda que meses atrás la invitaron a unas charlas de capacitación para mejorar sus huertos, pero nunca imaginó que sus animalitos, como ella dice, serían exportados y menos aún que llegarían hasta China.
“Criamos pollos y cuyes para el consumo y para venderlos, pero la ganancia era mínima ya que llevar los animalitos al mercado es un gasto y la gente de la ciudad no valora el trabajo que representa cuidarlos, piden rebaja y muchas veces obtenemos un par de dólares de ganancia para no regresar con ellos a casa”, comenta.
Esta asociación recibe el asesoramiento del técnico de la Prefectura del Cañar, quien implementan el programa de fincas integrales, en las que se agrupa a 40 familias para trabajar en el manejo de suelos, establecimiento de cultivos de papa, arveja, haba, alfalfa y un huerto de hortalizas con lechuga, col, coliflor, remolacha y brócoli.
Ayuda
Marcelo Verduga, técnico de la Prefectura, comenta que el proyecto nació como una iniciativa para que los pequeños productores diversifiquen sus cultivos y cosechen durante todo el año diferentes alimentos, a más de ello se destinó un espacio en la comunidad de Jatumpamba para comercializar el excedente, de esta manera obtenían ingresos adicionales.
“Para motivar a los pequeños productores, nos contactamos con varias asociaciones que requerían de alimentos o animales menores para comercializarlos a empresas o restaurantes. La gran sorpresa fue cuando miembros de la Asociación Alianza Cañari nos visitaron en busca de cuyes, ya que la exportación de este animal Estados Unidos se incrementó”, agregó.
No todos los cuyes son aptos para la exportación, por lo que la Asociación busca animales de 3 a 4 meses de edad y un peso vivo de 1.250 a 1.350 gramos. El precio por cada ejemplar es de 6,90 dólares. “En los mercados de la ciudad, un cuy con estas características se lo comercializa en 4 o 5 dólares, por ello la capacitación técnica que reciben los agroproductores ayuda a que puedan entregar el producto deseado y obtengan un ingreso económico que ayuda a su familia”, acotó Verduga.
Los criadores cada 15 días entregan un promedio de 150 animales a la Asociación Alianza Cañari, organización indígena que se encarga de faenar, envasar al vacío y enviar al resto de país, así como entregar a los exportadores. (I)








