La CONAIE anunció este miércoles 22 de octubre el cese del paro nacional indefinido que mantenía desde el 22 de septiembre en el país. Esta medida pone fin a más de un mes de protestas que principalmente involucraron bloqueos viales en la provincia de Imbabura (norte de Ecuador) y enfrentamientos con fuerzas del orden.
La protesta fue convocada originalmente por la CONAIE para rechazar la eliminación del subsidio al diésel decretada por el gobierno. Con el paso de los días, los reclamos se ampliaron e incluyeron demandas sobre el IVA, servicios públicos, educación, salud, territorialidad indígena, entre otros.
Razones del final del paro
En su comunicado, la CONAIE indicó que, ante lo que calificó de “brutal represión” por parte del gobierno —con al menos tres fallecidos y decenas de heridos—, tomaron “la decisión difícil, pero necesaria” de levantar la protesta para “proteger la vida de nuestro pueblo”.
El anuncio se produjo poco después de que el presidente Daniel Noboa afirmara que entre ese día y el siguiente se abrirían todas las vías bloqueadas en Imbabura y que el gobierno activaría un programa de reactivación económica de más de 50 millones de dólares para las zonas afectadas.
Pese al anuncio, varias vías seguían bloqueadas la tarde del miércoles —al menos ocho tramos en Imbabura, Pichincha y Loja— mientras las fuerzas del orden realizaban operativos para despejarlas. En Imbabura, epicentro de las protestas, la cúpula militar se desplazó a la zona para coordinar la reapertura de carreteras.
Declaraciones destacadas
• Marlon Vargas, presidente de la CONAIE, dijo: “Ante la brutal represión… hemos tomado la decisión… el cese del Paro Nacional 2025, el despeje de las vías y el repliegue a los territorios para proteger la vida de nuestro pueblo”.
• El ministro del Interior aseguró que la “Operación Imbabura” iniciada por el gobierno permitía prever la habilitación de todas las vías “a primera hora” del jueves.
• El gobierno, por su parte, enfatizó que es momento de la reactivación: el sector privado señaló que “la paz permitirá abrir caminos” y mencionó pérdidas millonarias por los bloqueos.
Balance y desafíos pendientes
El fin del paro no significa el cierre del conflicto. La CONAIE señaló que su lucha continúa desde los territorios, con asambleas permanentes y con la campaña por el “No” en la consulta popular que convoca el gobierno para el 16 de noviembre.
Por otra parte, el impacto económico de las paralizaciones ha sido significativo, especialmente en Imbabura. Las fuerzas de seguridad tendrán la tarea de restablecer el orden vial y reactivar la economía regional, mientras los líderes indígenas demandan reparación, liberación de detenidos y desmilitarización de sus comunidades.





