La solidaridad cobra un mayor significado cuando diferentes actores unen esfuerzos para generar bienestar en quienes más lo necesitan. Bajo esta premisa, Fundación Prosperar Salud y la Vicepresidencia de la República desarrollaron una jornada de apoyo social dirigida a los adultos mayores del Centro Gerontológico Santa Catalina Labouré, un espacio dedicado al cuidado y acompañamiento de personas que, por distintas circunstancias de la vida, requieren atención permanente.
La iniciativa reafirma el valor de la colaboración como una herramienta capaz de transformar realidades y fortalecer el tejido social. A través de esta actividad, ambas instituciones promovieron espacios de cercanía, escucha y acompañamiento, generando momentos significativos para los residentes del centro y poniendo en evidencia la importancia de construir una sociedad más solidaria e inclusiva.
Como parte de esta iniciativa, Fundación Prosperar Salud y la Vicepresidencia de la República entregaron equipamiento e insumos al Centro Gerontológico Santa Catalina Labouré, entre ellos una lavadora y secadora industrial, camillas hospitalarias, sillas de ruedas, colchones y cojines anti escaras, contribuyendo a fortalecer la atención, movilidad y bienestar de los adultos mayores.
“Las alianzas que nacen del compromiso social tienen el poder de transformar realidades. Cuando trabajamos juntos, podemos generar oportunidades, fortalecer comunidades y contribuir al bienestar de las poblaciones más vulnerables”, señaló Liliana Zuluaga, presidenta de Fundación Prosperar Salud.
Durante la jornada, representantes de Fundación Prosperar Salud y de la Vicepresidencia de la República compartieron con los residentes momentos de encuentro y calidez humana. Más allá de una visita institucional, la actividad se convirtió en una oportunidad para escuchar, acompañar y reconocer las historias de vida de quienes, a lo largo de los años, han contribuido al desarrollo de sus familias y comunidades.
El Centro Gerontológico Santa Catalina Labouré brinda atención integral a 52 adultos mayores en situación de vulnerabilidad. Muchos de ellos enfrentan enfermedades crónicas, discapacidad física o deterioro cognitivo avanzado, mientras que otros han llegado al centro tras vivir situaciones de abandono o la ausencia de redes familiares de apoyo. Para todos ellos, este espacio representa un hogar seguro y un entorno fundamental para su bienestar y calidad de vida.
Asimismo, la jornada permitió visibilizar la realidad que enfrentan numerosas personas adultas mayores que requieren atención especializada y acompañamiento continuo. También destacó la necesidad de fortalecer las alianzas entre instituciones públicas, organizaciones sociales y otros actores comprometidos con el desarrollo humano, con el fin de potenciar el trabajo que realizan diariamente los centros de atención y cuidado.
Acciones como esta demuestran que la colaboración y el compromiso compartido pueden traducirse en oportunidades reales para mejorar la calidad de vida de las personas. Cuando la solidaridad se convierte en acción, es posible construir entornos más dignos, inclusivos y humanos, donde el bienestar de las poblaciones más vulnerables sea una prioridad colectiva.





