El comercio electrónico continúa ganando espacio en Ecuador y se consolida como uno de los canales de venta de mayor crecimiento para empresas, emprendedores y consumidores. Sin embargo, el aumento de las transacciones digitales también expone un reto operativo para los negocios: mantener un control financiero adecuado en medio de ventas más rápidas, múltiples canales de pago y mayores exigencias tributarias.
De acuerdo con el Estudio de Comercio Electrónico en Ecuador, elaborado por la Cámara Ecuatoriana de Comercio Electrónico y la Universidad Espíritu Santo, el e-commerce alcanzó USD 4.618 millones en 2024, con un crecimiento del 22% en medios bancarizados frente al año anterior. El mismo estudio proyectó que el sector podría llegar a USD 6.500 millones en 2025, marcando un nuevo hito para el mercado digital ecuatoriano.
“El ecommerce abre nuevas oportunidades comerciales, pero también exige mayor orden financiero. Cada venta, factura, devolución, comisión de pasarela de pago o movimiento de inventario debe estar correctamente registrado para que la empresa pueda tomar decisiones oportunas”, señaló David Ortiz, CEO de Siigo Contífico.
Uno de los principales desafíos para los negocios que venden por canales digitales es la dispersión de información. En muchos casos, las ventas se registran en una plataforma, los pagos en otra, el inventario se controla manualmente y la facturación se emite desde un sistema separado. Esta falta de integración puede generar diferencias en caja, errores en stock, retrasos en comprobantes electrónicos y poca visibilidad sobre la rentabilidad real del negocio.
A esto se suma la necesidad de contar con información contable actualizada y procesos administrativos más eficientes. Para muchas empresas, la digitalización ya no representa únicamente una mejora operativa, sino una condición para cumplir obligaciones tributarias, reducir errores, controlar cuentas por cobrar y responder con mayor rapidez a los cambios del mercado.
“El reto no es únicamente vender en línea, sino administrar correctamente lo que ocurre después de cada venta. Una empresa puede tener mayor volumen de pedidos, pero si no controla sus costos, inventario, cobros y reportes financieros, el crecimiento puede convertirse en una carga operativa”, agregó David Ortiz CEO de Siigo Contífico.
Según Siigo Contífico, el control financiero en ecommerce debe considerar al menos cinco aspectos clave: emisión oportuna de facturas electrónicas, conciliación de pagos, control de inventario, seguimiento de cuentas por cobrar y revisión constante del flujo de caja. Estos procesos permiten identificar si el crecimiento en ventas se traduce realmente en rentabilidad y sostenibilidad.





