El hogar se ha transformado en un espacio donde también se desarrolla parte del cuidado de la salud y donde las personas atienden distintas necesidades de su vida cotidiana. Esta realidad ha impulsado el desarrollo del home care, un modelo que acerca soluciones y cuidados al entorno de los pacientes, sin sustituir la atención médica ni las indicaciones de los profesionales de salud.
En Ecuador, 459.218 adultos mayores, equivalentes al 30,2% de esta población, presentan alguna dificultad funcional, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC). Entre ellas, el 20,6% corresponde a dificultades relacionadas con la movilidad. Estas condiciones pueden hacer que algunas actividades cotidianas requieran mayor apoyo y que las familias deban adaptar determinados espacios del hogar para facilitar el cuidado.
En este contexto, el Home Care puede incorporar productos de apoyo que facilitan determinadas actividades de cuidado. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que más de 2.500 millones de personas necesitan actualmente uno o más productos de apoyo en el mundo. Estas soluciones buscan mantener o mejorar la funcionalidad y la independencia de las personas, especialmente frente al envejecimiento y las enfermedades no transmisibles.
Dentro del cuidado domiciliario, las necesidades de movilidad pueden requerir soluciones específicas. Las camas hospitalarias permiten adaptar el descanso y facilitar determinadas posiciones, mientras que las grúas para pacientes apoyan la movilización y transferencia de personas con dificultades para desplazarse de manera independiente. Su utilización puede facilitar algunas tareas de cuidado y brindar mayor seguridad tanto para el paciente como para quienes lo acompañan.
El home care también comprende necesidades relacionadas con condiciones respiratorias y del descanso. Los concentradores de oxígeno, tanto estacionarios como portátiles, permiten continuar la oxigenoterapia en casa y, en el caso de los modelos portátiles, facilitar los desplazamientos fuera del hogar. Por su parte, los equipos CPAP están destinados al tratamiento de la apnea del sueño y pueden contribuir a mejorar el descanso y la calidad de vida.
“Cuando hablamos de home care, hablamos de necesidades que las personas pueden requerir en distintos momentos de la vida. Una persona que tiene dificultades para respirar, que necesita apoyo para movilizarse, que presenta trastornos de sueño o requiere determinados cuidados en casa puede necesitar soluciones que se adapten a su realidad. En Conec Care buscamos facilitar estos procesos con soluciones para la movilidad, el descanso y el cuidado respiratorio”, señala Santiago González, gerente General de Conec Care.
Más allá de los equipos, el cuidado domiciliario parte de entender las necesidades particulares de cada persona y su entorno. Contar con soluciones adecuadas, orientación profesional y acompañamiento permite que pacientes y familias puedan transitar estos procesos con mayor seguridad y tranquilidad. Así, el home care busca acompañar a las personas en diferentes momentos de su vida, facilitar su cuidado cotidiano y contribuir a su bienestar y calidad de vida.





