La menopausia es una etapa natural en la vida de las mujeres que trae consigo una serie de cambios físicos, emocionales y hormonales. Aunque cada experiencia es diferente, contar con información adecuada, adoptar hábitos saludables y escuchar las necesidades del cuerpo puede marcar una gran diferencia para vivir este proceso con mayor bienestar y tranquilidad.
Si bien no existe una única forma de vivir la menopausia y cada mujer atraviesa esta etapa de acuerdo con sus necesidades, hábitos y contexto personal, con el objetivo de conocer más sobre cómo acompañar esta transición desde una perspectiva integral, Clara Valderrama, nutricionista y miembro del Consejo Consultor de Dietistas de Herbalife comparte recomendaciones prácticas para cuidar la alimentación, mantener un estilo de vida activo y fortalecer el bienestar general durante esta etapa.
1. Priorizar una alimentación equilibrada y nutritiva
Durante la menopausia, el cuerpo experimenta cambios que pueden influir en la composición corporal, los niveles de energía y la salud ósea. Por ello, mantener una alimentación variada y equilibrada es fundamental. “Incluir alimentos ricos en nutrientes como frutas, verduras, proteínas de buena calidad, cereales integrales y grasas saludables puede contribuir a cubrir las necesidades nutricionales del organismo. También es importante prestar atención al consumo adecuado de calcio y vitamina D, nutrientes relacionados con el mantenimiento de huesos saludables” indica Valderrama.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), una dieta saludable ayuda a proteger contra la malnutrición en todas sus formas, así como contra enfermedades no transmisibles. La institución destaca además que una alimentación equilibrada debe formar parte de un estilo de vida saludable a lo largo de todas las etapas de la vida.
“La menopausia no debe verse únicamente como una etapa de cambios, sino como una oportunidad para reforzar hábitos que ayuden a sentirse mejor y cuidar la salud a largo plazo”, añade la experta.
2. Mantenerse activa: el movimiento como aliado del bienestar
La actividad física regular puede convertirse en una herramienta clave para acompañar los cambios propios de este proceso hormonal. Caminar, practicar ejercicios de fuerza, realizar actividades cardiovasculares o disciplinas como yoga y pilates pueden ayudar a mejorar la movilidad, fortalecer los músculos y favorecer el bienestar emocional.
Además, la actividad física está asociada con beneficios para la salud cardiovascular y el mantenimiento de una composición corporal saludable.
3. Cuidar la salud emocional y la calidad del descanso
Durante esta etapa, algunas mujeres pueden experimentar cambios en el estado de ánimo, patrones de sueño o niveles de energía, por lo que incorporar prácticas de autocuidado puede ayudar a mantener el equilibrio diario.
“Establecer rutinas de descanso, dedicar tiempo a actividades placenteras, practicar técnicas de relajación y mantener una red de apoyo pueden ayudar a afrontar esta etapa con mayor equilibrio” indica la nutricionista.
Buscar acompañamiento profesional cuando sea necesario también es una decisión positiva. Los controles médicos periódicos permiten identificar necesidades individuales y recibir orientación personalizada.
4. Mantener una adecuada hidratación y cuidar la piel
La hidratación es un aspecto esencial del bienestar diario. Beber suficiente agua o bebidas hidratantes ayuda al funcionamiento adecuado del organismo y puede contribuir a mantener una sensación general de bienestar.
Durante la menopausia, algunas mujeres también pueden notar cambios en la piel, como mayor sequedad o pérdida de elasticidad. Una rutina de cuidado adaptada, junto con una alimentación rica en nutrientes, puede ayudar a acompañar estos cambios naturales, de ser necesario considerar la consulta con un especialista para incluir suplementos de nutrientes, colágeno o antioxidantes para complementar las necesidades diarias.
5. Construir hábitos sostenibles a largo plazo
La menopausia es una etapa en la que los pequeños cambios sostenidos pueden convertirse en grandes aliados del bienestar. Integrar hábitos saludables en la rutina diaria permite acompañar las transformaciones propias de este proceso y construir una base de cuidado para los próximos años.
Más que enfocarse en acciones aisladas, la clave está en la constancia y en encontrar prácticas que puedan mantenerse en el tiempo como parte de un estilo de vida equilibrado.
“Vivir la menopausia de manera positiva comienza por comprender los cambios que ocurren durante esta etapa y reconocer la importancia de cuidar el cuerpo y la mente. Los hábitos saludables, el acompañamiento adecuado y la información confiable son aliados para sentirse mejor y disfrutar plenamente de esta nueva etapa”, concluye Valderrama.





