Un vehículo puede regresar de un feriado sin presentar fallas evidentes y aun así, tener componentes que necesitan atención debido a las condiciones del recorrido, especialmente cuando se transita por carreteras con lluvia, pendientes o tramos irregulares. Estos trayectos pueden provocar cambios en su funcionamiento, como: disminución de la autonomía, aumento del consumo de combustible o vibraciones al frenar, señales que conviene reconocer antes de retomar los desplazamientos diarios.
Aunque hay revisiones que aplican a todos los vehículos, los componentes y sistemas que requieren mayor atención varían según su tipo de motorización, ya sea eléctrica, híbrida o a combustión. Por ello, Danny Álvarez, Gerente de Posventa AYASA, explica qué deben observar los conductores en cada caso y cuándo es recomendable acudir a un taller especializado.
Vehículos eléctricos: Cuando la carga o la batería presentan irregularidades
Por ejemplo, en vehículos eléctricos que ofrece una autonomía de hasta 400 kilómetros bajo el ciclo NEDC e incorpora un sistema de recuperación de energía al frenado, como el EU5 de BAIC, es importante prestar atención a:
- Alertas relacionadas con la batería: mensajes de advertencia que permanecen en el tablero después del arranque.
- Problemas durante la carga: interrupciones inesperadas o dificultades para completar el proceso.
- Golpes en la parte inferior: especialmente después de pasar por baches profundos o zonas inundadas, debido al riesgo de daños en componentes del sistema eléctrico.
Ante estas señales, se recomienda solicitar una evaluación especializada y no manipular conexiones de alta tensión.
Vehículos híbridos: Cuando cambia el funcionamiento del sistema
En vehículos híbridos que combinan motores turbo a gasolina con sistemas de tracción integral, como el BAIC B30, o incorporan tecnología mild-hybrid de 48V junto a un motor 2.0 turbo, como el B60, es importante observar el comportamiento tanto del motor de combustión como de los componentes eléctricos. Entre estas:
- Alertas del sistema híbrido: advertencias que indican que se necesita un diagnóstico.
- Cambios inusuales en el funcionamiento del motor: ruidos nuevos o pérdida de rendimiento que no se presentaban antes del viaje.
- Vibraciones al frenar: pueden justificar una revisión de discos y pastillas. El frenado regenerativo no elimina el desgaste de los frenos convencionales.
Vehículos a combustión: Cuando existe ruidos, fugas y cambios en el rendimiento
En vehículos que funcionan con motores a combustión, como los BAIC X35 y X55, los recorridos largos y las pendientes pronunciadas pueden exigir un mayor esfuerzo del motor y sus sistemas auxiliares. Por ello, conviene revisar:
- Manchas debajo del vehículo: pueden indicar fugas de aceite, refrigerante u otros fluidos.
- Temperatura del motor por encima de lo habitual: requiere detenerse en un lugar seguro y solicitar asistencia.
- Ruidos o pérdida de potencia: pueden advertir problemas que necesitan diagnóstico, especialmente si aparecen después de un recorrido exigente.
Independientemente de la tecnología, hay otros indicios que pueden dejar los viajes largos:
- Neumáticos con cortes, deformaciones o desgaste irregular: los baches, golpes y la presión incorrecta pueden afectar su estado.
- Vibraciones al frenar: requieren revisar pastillas, discos y el funcionamiento del sistema de frenado.
- Golpes o ruidos en la suspensión y dirección: pueden relacionarse con daños en amortiguadores, bujes, terminales o rótulas.
La atención oportuna de estas señales contribuye a conservar el buen funcionamiento del vehículo y prevenir inconvenientes en futuros desplazamientos. Para acompañar este cuidado, BAIC pone a disposición de sus clientes 11 centros de servicio autorizados en Ecuador, donde personal calificado realiza evaluaciones y trabajos de mantenimiento según las necesidades de cada modelo.





