La congestión vehicular, la seguridad y la eficiencia de los servicios públicos representan desafíos para las principales ciudades del Ecuador. Solo en Quito, cifras de 2022 recogidas en el Plan Maestro de Movilidad Sostenible estimaban una pérdida de 70 horas anuales por conductor debido a la congestión vehicular. Frente a esta realidad, SONDA plantea que el desarrollo de ciudades inteligentes requiere integrar sistemas, aprovechar los datos y orientar las inversiones tecnológicas hacia resultados concretos para los ciudadanos.
“Construir ciudades inteligentes implica conectar tecnología, información y servicios para resolver problemas urbanos. La integración de estas capacidades permite optimizar recursos, mejorar la gestión de las ciudades y generar beneficios tangibles para las personas”, señala Néstor Rossi, Manager Smart Cities & Mobility de SONDA Ecuador.
Desde su experiencia regional en transformación digital, SONDA identifica tres capacidades clave para avanzar hacia ciudades más inteligentes:
Integración tecnológica: conectar los sistemas de transporte, seguridad y servicios públicos permite optimizar operaciones y mejorar la experiencia ciudadana. En Cuenca, por ejemplo, uno de los desafíos es integrar los medios de pago del tranvía y los buses urbanos. Una experiencia regional es la de Ciudad de Panamá, donde SONDA implementó soluciones de recaudo electrónico que permitieron integrar los medios de pago del metro y los buses. Según la compañía, la incorporación de sistemas de autoservicio también permitió reducir en casi un 70 % los gastos de mantenimiento asociados a las boleterías del metro.
Inteligencia artificial y analítica de datos: tecnologías como sensores conectados a internet (IoT), analítica avanzada e inteligencia artificial permiten anticipar congestiones, optimizar la semaforización y monitorear el transporte público. En seguridad, su aplicación facilita la detección de incidentes y la coordinación de organismos de respuesta, favoreciendo una gestión urbana más predictiva.
Medición de resultados: evaluar indicadores como tiempos de desplazamiento, costos operativos, respuesta ante emergencias y digitalización de trámites permite orientar mejor las inversiones. Para ello, también es fundamental garantizar la interoperabilidad entre plataformas, la ciberseguridad y la protección de datos.
Estas capacidades forman parte de la experiencia regional de SONDA en transporte inteligente, integración de sistemas, centros de control urbano y de seguridad, ciberseguridad y operación de servicios críticos. Su enfoque combina distintas tecnologías para facilitar una gestión coordinada de los servicios urbanos y una toma de decisiones basada en información.
“El siguiente paso para las ciudades ecuatorianas es avanzar hacia plataformas integradas que conecten movilidad, seguridad y servicios digitales. Una Smart City exitosa se mide por su capacidad de reducir costos, mejorar los servicios y generar beneficios tangibles para la ciudadanía”, concluye Rossi.





