La salud masculina no puede seguir esperando. Entre el trabajo, las responsabilidades del hogar y la presión social de mostrarse siempre fuertes, muchos hombres postergan sus chequeos médicos. La falta de tiempo, el temor a un diagnóstico o la tendencia a minimizar los síntomas hacen que acudan al especialista solo cuando las molestias afectan su vida cotidiana. El riesgo es que algunas enfermedades no presentan señales evidentes en sus etapas iniciales y pueden avanzar silenciosamente durante meses o incluso años.
Entre las enfermedades que pueden pasar inadvertidas están las afecciones cardiovasculares, la diabetes y el cáncer de próstata. Según el INEC (2024), en Ecuador fallecieron 51.603 hombres frente a 37.944 mujeres. Las enfermedades isquémicas del corazón son la principal causa de muerte masculina, con casi 8.000 decesos anuales, mientras que la diabetes registra más de 2.200. A esto se suman la cirrosis y los accidentes, lo que evidencia la importancia de la prevención y la detección temprana para proteger la salud masculina.
La falta de síntomas evidentes puede retrasar el diagnóstico. Mientras la hipertensión puede pasar inadvertida, la diabetes puede manifestarse con sed excesiva, cansancio, visión borrosa o micción frecuente, y el cáncer de próstata no siempre presenta señales en sus etapas iniciales. Por eso, los controles periódicos, las pruebas según los factores de riesgo y la orientación médica son fundamentales para detectar alteraciones a tiempo y prevenir complicaciones.
Las ideas tradicionales de masculinidad, que asocian la fortaleza con soportar el dolor y ocultar emociones, pueden retrasar la atención médica. El artículo Masculinidades y salud de los hombres en la Región de las Américas (Revista Panamericana de Salud Pública, 2022) advierte sobre estos riesgos. En Ecuador, durante 2024, el suicidio fue la tercera causa de muerte entre personas de 5 a 29 años, y el 76,5 % de los casos correspondió a hombres. Por ello, expresar las emociones y buscar apoyo profesional oportunamente es clave para cuidar la salud física y mental.
Frente a estas barreras culturales, Laboratorios Bagó del Ecuador comparte recomendaciones para fomentar la prevención y el autocuidado en los hombres:
- Medir la presión arterial: permite detectar hipertensión incluso sin síntomas. Los controles deben ajustarse a las indicaciones médicas, considerando que las enfermedades del corazón son la segunda causa de muerte en hombres de 30 a 64 años en Ecuador.
- Controlar la glucosa y el colesterol: ayuda a evaluar el riesgo metabólico y cardiovascular. El médico determinará las pruebas según los antecedentes personales y familiares.
- Programar chequeos periódicos: permite evaluar la salud general, identificar riesgos y establecer un seguimiento según la edad y las necesidades individuales.
- Consultar sobre la salud prostática: el cáncer de próstata causó más de 1.100 muertes en Ecuador durante 2024. Como las complicaciones graves son más frecuentes después de los 65 años, el médico puede orientar sobre las pruebas de detección, sus beneficios y limitaciones.
- Mantener hábitos saludables: hacer actividad física, llevar una alimentación equilibrada, evitar el tabaco y moderar el alcohol favorece la salud cardiovascular y metabólica. La cirrosis y otras enfermedades del hígado son la quinta causa de muerte en adultos de 30 a 64 años en Ecuador, un riesgo que puede reducirse con hábitos sostenibles.
- Reconocer señales de alerta: la fatiga extrema, las alteraciones urinarias o la pérdida de peso persistente requieren atención médica. Ante dolor intenso en el pecho, dificultad para respirar o debilidad súbita de un lado del cuerpo, se debe buscar atención inmediata.
- Registrar los controles médicos: conservar los resultados de los exámenes, conocer los antecedentes familiares y anotar dudas facilita el seguimiento y permite aprovechar mejor las consultas.
“Cuidar la salud significa actuar a tiempo, incluso cuando nos sentimos bien. Los chequeos periódicos permiten detectar riesgos y prevenir complicaciones. Los controles de presión arterial, glucosa y colesterol deben iniciar desde los 20 o 30 años, mientras que las pruebas de detección del cáncer de próstata pueden considerarse desde los 40 o 45 años, según los antecedentes familiares”, señala el Dr. Harold Álvarez, asesor médico de Laboratorios Bagó del Ecuador.
La prevención comienza con chequeos médicos periódicos, el reconocimiento de los factores de riesgo y la consulta oportuna. Superar las barreras culturales que llevan a postergar el cuidado de la salud permite detectar enfermedades a tiempo y prevenir complicaciones. Cuidarse no es una señal de debilidad, sino una decisión que favorece el bienestar y la calidad de vida en todas las etapas.





