«Iniciamos el proceso de reversión de la donación del Estadio Olímpico Atahualpa. Quito merece un estadio digno, a la altura de su historia y de su gente. La casa de la selección no puede seguir en este estado. Este paso es para renovar su infraestructura, mejorar su gestión y devolverle su valor a la ciudad. Trabajaremos con todos los sectores, incluido el privado, para que vuelva a ser un ícono del deporte y los espectáculos. Esta recuperación es para los quiteños», puso el alcalde de Quito, Pabel Muñoz en su re social de X.
Esto, a raíz de que la Agencia Metropolitana de Control, AMC, clausuró el estadio Atahualpa, debido a posibles infracciones a las normas de seguridad contra incendios. Un informe técnico emitido por el Cuerpo de Bomberos había evidenciado el uso indebido de cilindros de gas licuado de petróleo (GLP) en locales internos del escenario deportivo, lo que representa un riesgo inminente para los asistentes.

Estadio Atahualpa
Esta medida, fue tomada tras dos inspecciones previas, en las que se detectó almacenamiento irregular de cilindros de gas, algunos de ellos bajo llave, lo que habría dificultado su inspección y aumentó el riesgo de incidentes.
El uso de GLP estaría expresamente prohibido en la Licencia Única de Actividades Económicas (LUAE) del estadio, y constituiría una infracción administrativa muy grave según el Código Municipal. (I)





