La Municipalidad de Cuenca, a través de la EMAC EP, suscribió hoy el contrato para la ampliación de la fase sur del relleno sanitario, por 9,16 millones de dólares. La obra, adjudicada a Hidalgo & Hidalgo S.A., sumará 12,6 hectáreas con capacidad para 1,3 millones de toneladas de desechos hasta 2031. Así se garantiza que la ciudad no se quede sin un sitio seguro para su basura, cuando Norte II está por llenarse.
El plazo de ejecución es de 300 días.
Este relleno sanitario funciona desde 2001 y fue diseñado en tres etapas: Norte I, Norte II y Sur. La primera cerró en 2009 y hoy es urgente habilitar la tercera.
Para financiar la obra, EMAC EP firmó en marzo de 2025 un crédito con la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD), que respaldó el concurso internacional abierto en octubre. Los estudios técnicos fueron elaborados por la Universidad de Cuenca entre 2022 y 2024.
“Este contrato muestra responsabilidad con Cuenca, garantizamos que la ciudad siga contando sin interrupciones con un lugar seguro para manejar sus desechos, cuidando al mismo tiempo el ambiente y a las comunidades vecinas”, expresó la alcaldesa de Cuenca, Marisol Peñaloza, durante la firma en la Galería de la Alcaldía. La obra incluye impermeabilización del suelo, tratamiento de líquidos lixiviados y captación de gases para generar energía eléctrica. Cuenta con licencia ambiental aprobada y un Plan de Gestión Ambiental y Social bajo estándares del Banco Mundial. Generará 150 empleos directos y entre 150 y 200 indirectos.
“Con la firma de este contrato, la EMAC EP garantiza la continuidad del servicio de disposición final de desechos en Cuenca, con altos estándares técnicos y ambientales”, afirmó Juan Fernando Vicuña, gerente general de la EMAC EP. El funcionario destacó que la obra se ejecutará bajo estricta fiscalización del Consorcio CONSULPROY-ASTEC y con acompañamiento ambiental y social de CTOTAL Cía. Ltda.
El Dato:
El relleno sanitario lleva 25 años operando de forma ininterrumpida y es considerado uno de los sistemas de disposición de desechos más estables del país.
El biogás que se captará en la nueva fase sur no se desperdiciará: será aprovechado para generar energía eléctrica, convirtiendo los desecho de Cuenca en una fuente de energía limpia.





