Un tinte puede tener una etiqueta y una Notificación Sanitaria Obligatoria (NSO) visible, pero eso no significa que el tono que se vende esté amparado por esa notificación. Esa fue una de las principales irregularidades detectadas por la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) durante controles a dos distribuidoras de cosméticos en Cuenca.
Como resultado de los controles, 7436 productos fueron inmovilizados y dos distribuidoras quedaron clausuradas. El mayor hallazgo se registró en la parroquia Bellavista, donde se identificaron 7.201 productos irregulares, principalmente tonos de tinte comercializados con una NSO que no les correspondía y cosméticos sin NSO. También se observaron deficiencias y desorden en el almacenamiento de los productos.

En la parroquia El Batán, los inspectores inmovilizaron otros 235 cosméticos. Entre los hallazgos constaban geles para la piel cuyo etiquetado no reflejaba el contenido del producto y artículos con NSO caducada.
Los productos inmovilizados no podrán comercializarse. Arcsa continuará el procedimiento administrativo para determinar las medidas definitivas que correspondan en cada caso.
La NSO es importante porque permite identificar al producto, a su responsable y verificar que se haya declarado el cumplimiento de los requisitos sanitarios para comercializarlo. Al igual, facilita que la autoridad realice controles y tome medidas si detecta ingredientes no permitidos, problemas de calidad u otros riesgos para la salud. Una NSO impresa en la etiqueta solo es válida para el producto al que realmente corresponde.





