Lo que en su momento fue uno de los principales referentes del sistema financiero popular y solidario del país, hoy cierra sus puertas de forma definitiva. La Cooperativa de Ahorro y Crédito CREA entra oficialmente en proceso de liquidación, bajo la intervención de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria (SEPS). Esta decisión marca el final de una trayectoria que, para muchos, simbolizó esperanza, progreso y transformación social.
El cierre de CREA ha generado un profundo impacto en la ciudadanía, especialmente entre sus más de 100.000 socios. Uno de los testimonios proviene del exgerente y fundador, Patricio Barzallo, quien en sus redes sociales expresó su dolor por lo que considera la destrucción de un proyecto construido con esfuerzo colectivo durante más de dos décadas.
“Aquí estoy, viendo cómo se desvanece lo que con tanto sudor y alma construimos. Fue en 1998 cuando me embarqué en esta aventura. Solo éramos 326 socios y teníamos 27.000 dólares. Pero no era solo dinero; era una promesa, una fe inquebrantable en lo que podíamos lograr juntos. Y lo logramos… Entregamos una cooperativa que llegó a ser un coloso: más de 100.000 socios y cerca de 300 millones de dólares en activos”, escribió Barzallo, con un mensaje titulado Mi Lamento por una Visión Destruida: De la Cima al Abismo.
El exgerente responsabiliza directamente a las últimas administraciones de llevar a la institución al colapso, acusándolas de actuar con desconocimiento, negligencia e incluso corrupción. “La salida de nuestra administración se convirtió en una persecución implacable para los que se quedaban. Llegaron como rapiñeros, con la única idea de ‘sacar los dólares para acomodarse la vida’. ¡Señores, era una cooperativa, no una herencia!”, enfatizó.
Barzallo sostiene que la caída de CREA era una “tragedia anunciada”, y apunta a la rotación de gerentes, decisiones administrativas erráticas, maltrato laboral y presuntos actos de corrupción como detonantes. “Sería bueno, muy bueno, que investiguen el contrato que le dieron a un funcionario que recién salió de la SEPS: más de 170.000 dólares, y le anticiparon 120.000. ¡Señores, eso es corrupción descarada!”.
También denunció la venta de cartera “a precio de saldo” y la exclusión de antiguos colaboradores que, según él, eran piezas clave en el éxito institucional. “CREA, la que fue la cooperativa del trato justo, se transformó en la cooperativa del trato inhumano, de las persecuciones… Duele ver cómo se derrumbó lo que tanto costó levantar”.
La SEPS, por su parte, ha indicado que el proceso de liquidación se enmarca en un procedimiento técnico para proteger a los socios y salvaguardar los recursos existentes. Sin embargo, para cientos de cuencanos y socios de todo el país, el cierre de CREA representa la pérdida de una institución que alguna vez fue emblema de confianza, desarrollo y trato humano.
El futuro de la cooperativa se definirá en los próximos meses, mientras las investigaciones administrativas y legales continúan su curso.





