Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la principal causa de muerte a nivel mundial y provocan alrededor de 20 millones de fallecimientos cada año. Algunas pueden desarrollarse sin síntomas evidentes, lo que dificulta su detección y atención oportuna.
Cada 29 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Corazón, una fecha que busca generar conciencia sobre la prevención y el cuidado cardiovascular. En Ecuador, el desafío también es significativo. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), en 2024 las enfermedades isquémicas del corazón fueron la principal causa individual de muerte en el país, con 14.471 defunciones.
La prevención, sin embargo, no debería comenzar únicamente en la adultez. Durante la infancia y la adolescencia también pueden presentarse condiciones cardíacas que requieren seguimiento, mientras que los hábitos adquiridos desde edades tempranas pueden influir en la salud cardiovascular futura.
“El cuidado del corazón comienza desde los primeros años de vida. Detectar oportunamente determinadas condiciones cardíacas y promover hábitos saludables durante la infancia y la adolescencia puede contribuir a favorecer una mejor salud cardiovascular en etapas posteriores”, explica Luis Alfredo Romero, cardiólogo pediátrico de Northospital.
Con el paso de los años, factores como la hipertensión, el colesterol elevado, la diabetes, el sedentarismo y el tabaquismo pueden incrementar el riesgo cardiovascular. “Los factores de riesgo pueden comenzar a acumularse mucho antes de la aparición de una enfermedad. Por eso, conocer los antecedentes familiares y realizar controles periódicos permite identificar alteraciones y actuar de manera oportuna”, señala Nelson Patricio Narváez, cardiólogo clínico de Northospital.
También es importante reconocer las señales de alerta. Dolor o presión en el pecho, dificultad para respirar, mareos, sudoración inusual o molestias que se extienden hacia el brazo, la espalda, el cuello o la mandíbula requieren valoración médica inmediata.
“Una enfermedad cardiovascular no siempre se manifiesta de forma evidente. Algunas señales pueden ser leves o confundirse con otras molestias, por lo que prestar atención a los cambios en el organismo y buscar atención profesional puede ser determinante para evitar complicaciones”, explica Andrés Paúl Coronel, cirujano de tórax de Northospital.
El Día Mundial del Corazón recuerda que cuidar este órgano es una tarea que acompaña todas las etapas de la vida. Mantener hábitos saludables, realizar controles médicos periódicos y reconocer oportunamente las señales de alerta son acciones fundamentales para proteger la salud cardiovascular.





