La reducción de riesgos de desastres y cambio climático ha tomado gran relevancia, en especial desde el 2005, con el Marco Hyogo. Actualmente, con el Marco Sendai se resalta la construcción de resiliencia como eje central para generar ciudades sostenibles ante los nuevos desafíos. En este contexto, las Tecnologías de la Información (TI) son una herramienta imprescindible para dar soporte a las comunidades en las diferentes fases de la gestión de desastres y hacer frente a los desafíos actuales. Entre algunos de estos desafíos están: promover la cultura de prevención, proteger y conservar el medio ambiente, fomentar la resiliencia e impulsar la reducción del riesgo de desastres, incentivar a diferentes instituciones a colaborar activamente en investigación, evaluar planes y su gestión para asegurar la calidad de estos, gestionar el conocimiento y tomar decisiones acertadas, entre otros.
Cabe destacar que, el ciclo de vida de la Gestión de Desastres/Emergencias está conformado por fases que incluye un antes, un durante y un después de un evento. Las TI han sido utilizadas en cada una de las fases y junto con la participación de diferentes stakeholders han permitido en muchos casos dar el debido soporte y respuesta a escenarios de riesgos.
En las cada una de estas etapas se han utilizado y combinado distintas tecnologías para dar soporte a las mismas, como Robótica, Inteligencia Artificial, Aplicaciones Móviles, Crowdsourcing, Realidad Virtual, HCI, Big Data, IoT, analítica de datos de Redes Sociales, etc. Específicamente, en la etapa de preparación las TI permiten el entrenamiento y capacitación de riesgos en diferentes escenarios, generación y evaluación de planes, monitoreo de alerta temprana, etc. En la etapa de respuesta son utilizados para búsqueda y rescate, gestionar información en tiempo real, obtener información geolocalizada, sistemas de apoyo a la evacuación, etc. En la etapa de recuperación se utiliza para analizar información, evaluar daños, realizar modelos de simulación, uso de la información geográfica para monitoreo, etc.

Para concluir, como estrategias para gestionar los riesgos globales que surgen en nuestros tiempos podríamos incluir: la transformación digital que constituye un punto de partida para poder tener continuidad a gran escala; la planificación previa, de manera que la toma de decisiones no sea apresurada y compleja; la necesidad de adaptar las tecnologías existentes y emergentes con un impacto mínimo en el medio ambiente; la combinación de personas, tecnología y creatividad para hacer más sostenible y eficiente a cualquier ciudad del mundo; la capacidad de las ciudades para desarrollar la resiliencia a través de impulsores de ciudades inteligentes; entre otros.
Texto: Ana Gabriela Núñez Ávila





