Al conmemorar este 28 de julio el Día Mundial contra la Hepatitis, el Hospital Vicente Corral Moscoso señala la importancia de su prevención. Los tipos de hepatitis B y C son los más peligrosos, que sin un diagnóstico y tratamiento oportuno pueden provocar cirrosis y cáncer de hígado.
Existen cinco tipos de hepatitis A, B, C, D y E. Una de las especialidades que trata esta patología es la Gastroenterología, especialidad del hospital que durante el año 2022 brindó 132 atenciones a pacientes con esta enfermedad, de los cuales 32 son de tipo B y 10 de tipo C; mientras, de enero a junio del año en curso, suman 62, de ellos 21 atenciones por hepatitis B y 1 por tipo C.
La hepatitis B se observa en pacientes desde los 18 años, debido a los factores de riesgo: relaciones sexuales sin preservativo, pacientes drogodependientes que comparten aguja, tatuajes, y otros. Además en el riesgo de transmisión madre – niño durante el embarazo o parto, el hospital realiza un seguimiento y tratamiento en el momento del alumbramiento para evitar o disminuir el riesgo de contagio del virus al bebé.

“Los pacientes con esta patología son abordados de manera multidisciplinaria en el tratamiento, interviene un equipo integrado por gastroenterología, infectología, internista, para el manejo de los antivirales. Hay pacientes con otras comorbilidades a quienes se les realiza un manejo en conjunto para determinar el medicamento a administrar y evitar la polifarmacia, es decir, el abuso en la prescripción de los medicamentos”, señaló Rafael Aldás, gastroenterólogo del hospital.
Los virus de la hepatitis B y C se propagan por el contacto con la sangre o fluidos corporales de una persona infectada. Es importante adoptar medidas de prevención: aplicarse la vacuna contra la hepatitis B, relaciones sexuales con preservativo, evite compartir objetos personales y agujas, tenga cuidado al hacerse tatuajes. Además realizar chequeos de rutina del hígado.
Esta casa de salud cuenta con todos los insumos necesarios para realizar las pruebas y diagnosticar la hepatitis. La primera prueba es el antígeno de superficie, si ésta resulta positivo, se realiza una prueba de carga viral de Hepatitis B (prueba por biología molecular confirmatoria). De esta manera el hospital asegura que el paciente cuente con todos los estudios y el tratamiento respectivo.





