Los policías Ronal Patricio H. y Jordy Miguel P. y los civiles Jorge Luis C. y Víctor Leonardo Ch. fueron sentenciados a 34 años y 8 meses de privación de libertad por el robo y muerte del comerciante Juan Jerónimo Yanza, de 76 años.

En audiencia de juicio, que culminó la tarde del martes 15 de diciembre 2020, el Tribunal de Garantías Penales del Azuay también sentenció a Joseline Belén B. a siete años de privación de libertad, debido a que se acogió a la cooperación eficaz, para lo cual aportó con información verídica y comprobable de los hechos y se benefició con una reducción de la pena.
La investigación dirigida por el fiscal Geovanny Lema determinó que el 16 de diciembre de 2019 los cinco criminales llegaron en un vehículo Hyundai Tucson color verde, hasta el domicilio de la víctima, situado en las calles Carlos Arízaga Vega e Isauro Rodríguez, sector Cristo del Consuelo, de la parroquia San Joaquín, cantón Cuenca.
Las indagaciones determinaron que el teniente Ronal Patricio H. y el cabo segundo Jordy Miguel P., ambos en servicio activo en la Policía Judicial del Azuay, se quedaron en el vehículo, mientras que, Jorge Luis C., Víctor Leonardo Ch. y Joseline Belén B. ingresaron al inmueble.
Primero se dirigieron hasta una sala donde funcionaba un gimnasio, allí amedrentaron con armas de fuego a tres personas, a quienes les maniataron y encerraron en el baño.
Luego se fueron hasta la habitación de Yanza, a quien lo amarraron de pies y manos, le agredieron con golpes de puño y puntapiés, y lo asfixiaron hasta causarle la muerte.
Las investigaciones señalan que el objetivo de los delincuentes era sustraerse medio millón de dólares, pero, solo encontraron 2.000 dólares y huyeron.
Durante la audiencia, la Fiscalía presentó el testimonio anticipado de Joseline Belén B. Además, los testimonios del agente de la Policía que realizó la triangulación de llamadas telefónicas, con lo que se demostró que tres de los sentenciados estuvieron en la escena del crimen.
Según las investigaciones policiales, Juan Gerónimo Yanza, meses antes de ser asesinado, fue víctima de secuestro; los captores exigieron 20.000 dólares para dejarlo en libertad. (I)





