Ecuador reafirma su posición como el primer exportador mundial de banano, tras registrar un crecimiento del 2,43 % en el volumen de exportaciones de esta fruta durante enero de 2025, en comparación con el mismo mes del año anterior, según informó la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE). El banano continúa siendo una piedra angular de la economía agrícola nacional, pero su permanencia en los mercados internacionales depende cada vez más de una producción innovadora, sostenible y alineada con los estándares globales de trazabilidad, eficiencia y responsabilidad ambiental.
Frente a enfermedades como la Sigatoka negra, variabilidad climática y nuevos desafíos regulatorios, BASF ha fortalecido su presencia en el sector bananero ecuatoriano, trabajando con más de 8.000 productores y acompañando cerca del 80 % de las hectáreas cultivadas en el país. “Todo lo que hacemos, lo hacemos por amor a la agricultura. Buscamos que cada productor cuente con las herramientas necesarias para mejorar su productividad, sin comprometer la sostenibilidad del cultivo ni de su entorno, esto se resume en un óptimo uso de los recursos y en mejores ingresos para los productores, a quienes les ofrecemos un amplio portafolio de soluciones tecnológicas y asesoría constante. Año a año trabajamos en el desarrollo e implementación de soluciones que integren innovación, tecnología y sostenibilidad para impulsar el sector agrícola”, señala Stephanie Valquinta, gerente del negocio de Soluciones para la Agricultura – BASF Ecuador.
Entre las herramientas desarrolladas, destaca el Showroom Virtual 360°, una plataforma inmersiva que permite acceder, desde cualquier computadora o dispositivo móvil, a las parcelas demostrativas (DemoFarms) de BASF donde los agricultores pueden observar el impacto real de los productos BASF sobre el cultivo. Esta tecnología, que nació durante la pandemia, hoy representa un puente clave entre la innovación y el trabajo en campo.
A esto se suma el uso de tecnologías de aplicación eficiente, como drones y aviones calibrados, que aseguran una cobertura uniforme, reducen el desperdicio de insumos y minimizan la deriva. Estas soluciones se acompañan de programas de capacitación técnica en manejo fitosanitario, rotación de productos, gestión del recurso hídrico y conservación de la biodiversidad, pilares que permiten un enfoque más integral de la sostenibilidad agrícola.
Adicionalmente, este año BASF está introduciendo al mercado un nuevo y revolucionario fungicida llamado Vitelyum®, la nueva solución productiva para banano, desarrollada para el control de la Sigatoka negra y que ofrece acción preventiva, curativa y protectante, proporcionando una alta residualidad y eficacia total. «Esto marca un hito y es una gran innovación para el cultivo de banano, permitiendo la sostenibilidad y manejo de resistencia del mismo”, agregó Stephanie Valquinta.
La estrategia de la industria agroquímica también incluye acciones que fomentan una agricultura responsable, como el uso de productos selectivos, evaluaciones de impacto ambiental y alianzas con iniciativas como CampoLimpio, que promueve la recolección adecuada de envases vacíos con triple lavado y la reducción de residuos en el entorno rural.
El banano ecuatoriano, además de ser sinónimo de exportación, es sinónimo de transformación. Hoy, el país muestra cómo el trabajo conjunto entre productores, industria y tecnología puede dar lugar a un modelo agrícola más consciente, competitivo y alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Un modelo que protege el cultivo, fortalece el empleo rural y promueve el desarrollo de comunidades resilientes, como la ecuatoriana.
Todo lo que hacemos lo hacemos por amor a la agricultura el trabajo más valioso de la Tierra.





