Efraín Muzha, de 57 años, es el operador de la excavadora que abre una trocha por el borde de enormes montañas y al filo de precipicios, para llevar agua a los campos de la parroquia Susudel, del cantón Oña.

Su tarea es construir una plataforma de 16 kilómetros de extensión, donde se instalará tubería de 500 milímetros, para el sistema de riego denominado Las Nieves-Chilpa-Susudel, que llevará un caudal de 135 litros de agua por segundo.
Sobre las condiciones de trabajo dijo que es de alto riesgo, debido a que está encaramado a unos 100 metros de altura sobre el nivel del río, lo que le significaría la muerte en caso de una mala maniobra.
Según información publicada por el Municipio de Oña, la obra inició en el 2017, con el apoyo de su similar de Bierbeek-Bélgica, el GAD Parroquial de Susudel, la junta de regantes Las Nieves–Susudel y de la Prefectura del Azuay, que aporta con un mayor porcentaje del presupuesto estimado en 2 millones de dólares.
El maquinista Muzha indicó que faltan 2 kilómetros para culminar la plataforma, estima que el trabajo tomará unos 2 años más, porque las montañas son de roca maciza que requiere ser triturada con dinamita, lo que impide un avance rápido.
Además, en algunos tramos falta bajar el nivel de la plataforma y abrir el canal para enterrar la tubería.

Elman Donaula, líder comunitario, indicó que en la actualidad Susudel se abastece de agua para riego a través de los canales Gullán, Pullcanga, Cartagena y 2 reservorios comunitarios y para el consumo a través de canal Purín.
Donaula explicó que debido al crecimiento poblacional y los prolongados veranos, el agua resulta insuficiente para cultivar los campos.

De acuerdo a información de la Prefectura del Azuay, el proyecto toma las aguas del río León, a una altura de 2.500 metros sobre el nivel del mar, en la jurisdicción de la parroquia Las Nieves del cantón Nabón.
El proyecto tiene el objetivo de reactivar la agricultura en terrenos que antes fueron el granero del Azuay, con cultivos de cebada, papas, trigo, arveja, frejol, entre otros productos.

Se irrigarán 500 hectáreas para beneficio de unos 900 habitantes de las comunidades Cartagena, El Rompe, Sanglia, Pullcanga, Raricucho, San Gerónimo y Gualadel, de la parroquia Susudel, en el cantón Oña; además, Chuilla y Las Nieves, del cantón Nabón.
Esta compleja construcción comprende un desarenador, controladores de caudal y compuertas de control.

Al momento se trabaja en obras de captación, las mismas que según los técnicos tiene un avance del 53 por ciento.
Los estudios efectuados por la Prefectura señalan que con una obra de esta magnitud, los pobladores ya podrán pasar de una agricultura de subsistencia a otra que genere excedentes e ingresos económicos, lo que mejorará la calidad de vida de los habitantes de estos rincones azuayos. (I)





