Desde la parte alta de la ciudad de Alausí se puede mirar la magnitud del desastre que destruyó los barrios de Casual, Nueva Alausí, Bua y Pilcapamba. Estos sitios quedaron cubiertos bajo miles de metros cúbicos de tierra y rocas. Ahí están enterradas varias familias comentan los vecinos que lograron salir antes del desastre.
Solo quedan los escombros de lo que fue un paradero que se ubicaba en la parte alta de la carretera, en la vía a Cuenca. En la parte baja desde las 06:00 de este martes 28 de marzo del 2023, los familiares y amigos de las víctimas ingresaron a la zona cero para buscar los cuerpos.
Con palas y picos apuran el trabajo donde calculan que estuvieron asentadas las viviendas de sus familiares, vecinos y amigos. Carlos Ruiz es uno de los que labora en busca de sus tres sobrinos, su hermano y cuñada.
El hombre de 65 años se lamentó porque en la tarde del domingo, antes de deslizamiento, sacó parte de sus bienes. Pidió a su hermano que saliera, pero le dijo que saldría el lunes. «Le dije que salga ese mismo día, pero no quiso, porque no tenía a dónde ir, y horas más tarde el aluvión los mató».
Al lugar también arribó Daniel Ríos contó que su amigo, la esposa y su hijo murieron. «Me llamó temprano para pedirme el furgón para sacar las cosas, me encontraba en Bucay, le dije que bueno, pero nunca se mudó».
Él junto a otros compañeros de trabajo ayudan a con sus herramientas a sacar la tierra, pero es complicado.
Víctor Calgua vive en el centro de Alausí, pero esto no le detuvo para traer agua y ayudar a quienes hacen la minga. Se lamenta porque sus amigos están desaparecidos.
Mientras reparte las botellas con agua, uno de los perros de Ruiz se sentó en un lugar donde retiraban la tierra. Eso hizo que tengan esperanza de encontrar los cuerpos.
Fuente: EL COMERCIO





