Desde mediados del mes de diciembre, en los lugares más alejados de Cuenca, se han realizado agasajos navideños por iniciativa de los agentes de la Guardia Ciudadana.
Desde mediados del mes de diciembre, en los lugares más alejados de Cuenca, se han realizado agasajos navideños por iniciativa de los agentes de la Guardia Ciudadana.
Este proyecto voluntario, se ha vuelto una tradición dentro de la institución, por lo que cada año los agentes de la Guardia Ciudadana buscan los donativos con el personal interno, tanto operativo como administrativo. Además, este año por primera vez se contó con el apoyo de la empresa privada CB Cooperativa.
Hasta el momento son cerca de 3.000 los beneficiarios entre niños, jóvenes y adultos mayores de las comunidades de Molleturo como: Santa Rosa de Chipla, Guayllo, Villa Flora, Luz María, Villa Nueva, Corona de Oro, Tamarindo, Estero de Piedras, Putucay, Gran Poder, Tanzaray, Caymatan, Chacanseo y San Pedro de Yumate.
Además, se visitó en Tarqui a la comunidad de Atucloma, en Quingeo a la comunidad de Monjas, de igual manera sectores como Nero, Narancay, Chaucha, Baños, entre otros.
Marlon Labanda, agente de la Guardia Ciudadana y promotor de este proyecto que cada año ha ido sumando seguidores, comenta que la iniciativa comenzó hace cuatro años y la finalidad es llegar a las personas que más lo necesitan de las zonas más alejadas del cantón “lugares donde no llega ayuda social de ninguna manera”.
En todos estos sectores hubo la intervención de los muñecos lúdicos de la Guardia Ciudadana, Ana y Alfonso, demostración de maniobras sobre las motocicletas, juegos, cantos y la entrega de regalos y dulces por parte de los agentes de la Guardia Ciudadana.





