La emergencia por incendios forestales mantiene en alerta a Cuenca y sus parroquias rurales. Solo el domingo 6 de septiembre se registraron 14 incendios forestales en distintos sectores del cantón, 12 de ellos en zonas rurales, con una afectación aproximada de nueve hectáreas de pajonal y bosque. Entre los puntos más afectados estuvo el cerro Guagualzhumi, en Paccha, donde las llamas consumieron alrededor de cuatro hectáreas.
Frente a este escenario, el comandante del Cuerpo de Bomberos de Cuenca, Sixto Heras, presentó este martes 8 de septiembre una denuncia formal ante la Fiscalía por el incendio registrado en Guagualzhumi. De acuerdo con lo reportado por medios locales, las primeras indagaciones apuntan a que el fuego habría comenzado tras la caída de un globo artesanal encendido. Heras señaló que la acción busca establecer responsabilidades y sentar un precedente frente a quienes provoquen incendios que afectan la vegetación, los ecosistemas y ponen en riesgo a personas y bienes.
La situación también se extiende hacia otros sectores. En las últimas horas se reportó un incendio forestal en Jacarín, en el límite entre las parroquias Solano, del cantón Déleg, y Llacao, de Cuenca, emergencia que movilizó a personal de Bomberos Cuenca y Bomberos Déleg para combatir las llamas. Mientras tanto, en Cochapamba, parroquia Molleturo, otro incendio forestal consumió vegetación y requirió la intervención de unidades del Cuerpo de Bomberos, según reportes difundidos por medios de comunicación locales.
La sucesión de emergencias evidencia el alto nivel de riesgo que atraviesa la región durante la temporada seca. Bomberos Cuenca insiste en que una quema aparentemente controlada puede convertirse rápidamente en un incendio de grandes proporciones, especialmente ante la vegetación seca y las condiciones de viento. La institución también ha pedido a la ciudadanía evitar quemas de pajonal, maleza o residuos vegetales y reportar inmediatamente cualquier columna de humo o fuego al ECU 9-1-1. La presentación de la denuncia por Guagualzhumi marca, además, un llamado a que estos hechos no queden en la impunidad.





