Las parroquias rurales de Cuenca encendieron la fiesta de la Navidad, con sencillos actos en los que primó el control y las medidas de bioseguridad, Turi y El Valle prendieron sus árboles y luces para atraer a los turistas.
Paúl Pañi, presidente de la Junta parroquial de Turi, indicó que en esta ocasión el encendido del árbol simboliza una luz de esperanza, una luz de ilusión para superar los momentos difíciles que ha provocado la pandemia.
“Vivimos momentos difíciles, muchos hemos perdido seres queridos por esta enfermedad, por ello en estas fiestas que son familiares debemos recordarlos y tener presente que el virus continúa, que esto no ha pasado y que, con la ayuda y colaboración de todos, saldremos adelante”, comentó.
En El Valle, la noche del pasado viernes, también se cumplió un acto con motivo del encendido de las luces, este sábado se lo efectuará en otras parroquias rurales y el domingo 6 de diciembre se encenderá el árbol de Navidad más grande del país, que en esta ocasión estará ubicado en la plaza San Francisco.
El acto iniciará a las 19:00 y las autoridades del Municipio solicitaron a quienes acudan al sitio, respetar las normas de seguridad exigidas, especialmente en el tema de la aglomeración de personas. (I)





