Julio César Arciniegas Villacís, estudió en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Estatal de Cuenca-Ecuador, y por azares del destino mientras se preparaba para ser un gran artista, conoció al amor de su vida, su esposa Mayela Castro Narváez, así que tuvo que colgar sus pinceles, para dar vida a una de sus más grandes obras: su familia. Mientras tanto, la pintura se quedó aguardando, entre las necesidades de sus hijos y las ganas de conquistar tierras lejanas. Cabe destacar que sus habilidades las hereda de su abuelo materno Rosendo Villacís, quien fue un gran muralista cuencano, sus obras reposan en algunas iglesias de la localidad.
La vida pasó rápido, sus hijos se fueron y su esposa, su gran amor, partió de este mundo dejando abierto su corazón, en libertad para plasmar las más hermosas obras salidas del alma y de todas las hermosas experiencias vividas junto a ella.
Sus obras pictóricas paisajistas han sido exhibidas con el auspicio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo del Azuay. Recientemente participó, en Europa, en el concurso Internacional de pintura ¨Target Prize International Painting Contest”, donde se destacaron trabajos de extraordinaria calidad, quedando semifinalista después de pasar severas evaluaciones por parte de un jurado internacional, lo que refleja el gran valor artístico de su trabajo y es prueba de su talento y dedicación, como parte del reconocimiento su obra está siendo exhibida virtualmente en la webside, como: Julio César “Paisajes de mi alma”.
“La vida es un aprendizaje de renunciamiento progresivo, de continua limitación de nuestras pretensiones, de nuestras esperanzas, de nuestra fuerza, de nuestra libertad.” Henri-Frédéric Amiel.





