En Cuenca hay una calle que le debe su nombre a los protagonistas del arte en todas sus manifestaciones.
Ubicada en una de las manzanas más importantes de la ciudad, diariamente alberga creativas formas de ganarse la vida provenientes del país y del mundo.
Pintura en vivo, la especialidad de
Cristian Bonifacio.




El artista usa spray para crear sus obras.
Magia suspendida.

El arte del disfraz. 
Y el cuidado en los detalles.

El comercio se aprovecha la presencia de la gente para vender sus productos. 
Niños y adultos disfrutan al recorrer las improvisadas exposiciones.
La música, el complemento ideal
para el ambiente artístico.
Los intérpretes se ganan la vida
compartiendo su oficio.
FOTOGRAFÍAS: DIEGO CÁCERES E.





