Los artesanos Matilde Sacaquirín y Virgilio Quinde fueron condecorados con Presea Patrimonio Cultural de la Humanidad la mañana de este 1 de diciembre en el marco de los 21 años de la declaratoria de Cuenca Patrimonio Cultural de la Humanidad.
«Yo amo a Dios, a la Patria, la justicia y el arte» señaló Quinde en su discurso y elogió a todas la artes.
Además, reveló que donará sus obras a los museos Pumapungo y Remigio Crespo Toral con el objetivo de mantener su legado cultural.
Don este artesano se lo reconoce porque aprendió el oficio de la escultura a temprana edad, cuando a manera de juego empieza a modelar con distintos materiales figuras humanas.
Reveló que donará sus obras a los museo Pumapungo y Remigio Crespo Toral.
Sacaquirín, de su parte, dijo sentirse honrada por el reconocimiento que le hacen como tejedora.
A sus 75 años, ella proviene de una familia de artesanos tejedores.
Aprendió de su madre, María Eloísa Arias, quien a su vez aprendió de su abuela María Nieves Guazhambo.
En la infancia, toda la familia se dedicaban a este arte. (I)





