El programa «Mujeres Confeccionistas» de Almacenes De Prati celebra su 10º aniversario, consolidándose como una iniciativa de impacto social significativo en Ecuador. Desde su creación, ha beneficiado a 1104 mujeres, proporcionándoles educación y formación técnica en confección y emprendimiento. El pasado 26 de julio, en Quito, se llevó a cabo la graduación de 60 participantes que formaron parte de la iniciativa de manera gratuita durante el período 2024.
Con una duración de 10 meses, en «Mujeres Confeccionistas» las participantes han aprendido habilidades y técnicas enfocadas en confección, costura, patronaje, diseño y elaboración de prendas. Además, se llevan consigo la experiencia única de haber sido parte de un programa que les brindó las herramientas necesarias para un posible emprendimiento futuro, impulsar su independencia laboral y generar su propio ingreso económico.
Gracias a los conocimientos adquiridos en la elaboración eficiente y de calidad de productos textiles, perfeccionamiento, asistencia técnica y desarrollo en la gestión de emprendimientos, las graduadas obtienen una certificación en confección, avalada por la SETEC, Secretaría Técnica del Sistema Nacional de Cualificaciones y Capacitación Profesional.
El impacto generado por «Mujeres Confeccionistas» de Almacenes De Prati ha sido significativo, ya que ha preparado a mujeres en situación de vulnerabilidad social y económica, brindándoles oportunidades de superación y promoviendo la productividad del sector.
A lo largo de sus 10 años de ejecución, el programa «Mujeres Confeccionistas» ha generado más de 600 emprendimientos, tanto individuales como asociativos, demostrando su efectividad y el compromiso de De Prati con el desarrollo sostenible y el empoderamiento femenino.
El programa no solo ofrece competencias laborales, sino que también fomenta un cambio en la confianza personal y el entorno familiar de las participantes.
Con este programa, Almacenes De Prati reafirma su compromiso con la sociedad al promover oportunidades de autoempleo para mujeres en situaciones vulnerables, convirtiendo a «Mujeres Confeccionistas» en una iniciativa de impacto positivo que, además de ayudar en la transformación de sus participantes, fortalece el tejido social y económico de sus comunidades.





