Detectar a tiempo una alteración visual puede marcar la diferencia entre controlar una enfermedad y enfrentar una pérdida de visión que afecte la autonomía y la calidad de vida. En el marco del Día Mundial de la Salud Visual, que se conmemora este 8 de octubre, especialistas hacen un llamado a no normalizar los cambios en la visión y a fortalecer la prevención, el diagnóstico temprano y el acceso oportuno a atención oftalmológica.
En Ecuador, 3% de la población declaró tener mucha o total dificultad permanente para ver, incluso utilizando lentes, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) levantados en el Censo Ecuador 2022. Esta cifra evidencia la importancia de fortalecer las acciones orientadas a prevenir, detectar y tratar oportunamente las enfermedades que pueden comprometer la visión
Un desafío social y económico
La pérdida de la visión representa un riesgo médico y social que compromete la independencia de millones de pacientes en el mundo. La Organización Mundial de la Salud estima que al menos 2.200 millones de personas viven con algún tipo de deterioro de la visión y que, en al menos 1.000 millones de estos casos, la discapacidad visual podría haberse evitado.
“Es vital detectar a tiempo lo que puede cambiar tu forma de ver la vida”, señala María Cristina Gabela, destacada especialista en oftalmología, quien haciendo un llamado a la acción para que los pacientes logren entender los cambios en su visión y eviten normalizarlos en su día a día.
Cuando una persona pierde progresivamente su autonomía, también puede enfrentar mayores necesidades de cuidado, restricciones para desarrollar sus actividades cotidianas e impactos en su vida familiar y laboral. Por otro lado, además del profundo impacto emocional, la ceguera evitable genera altos costos directos e indirectos para los sistemas sanitarios cuando los pacientes pierden su autonomía.
De cara a esta realidad, es prioritario evidenciar el retorno de la salud como inversión en oftalmología. Desde una perspectiva macroeconómica y estratégica, es necesario enfatizar el impacto que tiene la visión en la productividad, el uso eficiente de los recursos y la sostenibilidad del sistema, vinculando directamente el cuidado visual con el desarrollo de las comunidades y la economía nacional.
Frente a este reto, Gabela enfatiza la importancia de la oftalmología como una prioridad de política pública frente a los tomadores de decisión: “Debemos dar a la visión de la población el lugar que necesita para impulsar productividad y desarrollo”.
La importancia del diagnóstico temprano y el tratamiento adecuado
El diagnóstico oportuno constituye un paso fundamental para identificar enfermedades que pueden comprometer la visión y determinar, junto con el especialista, el manejo más adecuado para cada paciente. En este contexto, Roche Ecuador impulsa una conversación sobre la necesidad de avanzar hacia un modelo de atención oftalmológica que considere no solo los resultados clínicos, sino también la experiencia del paciente, la eficiencia de la práctica médica y el uso responsable de los recursos del sistema de salud.
Diego Almeida, experto clínico, refuerza este enfoque dirigido a los profesionales de la salud con un mensaje claro: “Debemos avanzar en el manejo de la salud visual y brindar soluciones que beneficien al paciente, a la práctica y al sistema”. Para lograr que el paciente esté seguro y reciba la atención oportuna, se brindan las siguientes recomendaciones orientadas a los distintos actores del ecosistema de salud:
- No normalizar los síntomas: Es vital ayudar a los pacientes a entender los cambios en su visión, educándolos para consultar a tiempo ante cualquier alteración.
- Tratamientos personalizados: Se deben considerar opciones de cuidado que se adapten mejor a la vida cotidiana de las personas y a cada etapa de su tratamiento.
- Práctica clínica eficiente: Los médicos deben contar con soluciones que contemplen la experiencia real del paciente, la eficiencia en la práctica médica y el impacto en el sistema, acompañando el cambio hacia un nuevo estándar de cuidado visual.
Impacto integral en el ecosistema de salud
Abordar la oftalmología de manera integral requiere comprender el impacto completo de cada decisión médica y terapéutica. Para asegurar que los tratamientos adecuados lleguen a tiempo y generen valor, este impacto se refleja en tres niveles fundamentales:
- Para el paciente significa visión: Hablando de forma empática para fomentar el cuidado, el diagnóstico oportuno y el apego al tratamiento.
- Para el médico significa decisión: Ofreciendo opciones clínicas desde una mirada profesional y estratégica.
- Para el sistema significa evolución: Mostrando que la salud visual requiere un enfoque macro para proteger los recursos públicos.
Un llamado a actuar a tiempo
En este Día Mundial de la Salud Visual, Roche Ecuador invita a fortalecer una cultura de prevención, diagnóstico temprano y atención oportuna. Tres acciones pueden marcar la diferencia:
- Consultar con un médico especialista ante cambios o alteraciones en la visión.
- No normalizar síntomas que pueden ser señales de una enfermedad ocular.
- Reconocer la salud visual como motor de productividad y desarrollo.
La pérdida de visión no afecta únicamente a quien la experimenta: puede transformar la dinámica de una familia, limitar la autonomía de una persona, reducir sus oportunidades de estudio o trabajo y aumentar la necesidad de cuidados. Actuar a tiempo es, por lo tanto, proteger la independencia de las personas, aliviar el impacto sobre sus familias y evitar que una condición prevenible termine convirtiéndose en un problema social y económico.





