La salud mental dejó de ser un tema exclusivamente clínico para convertirse en un desafío social que afecta especialmente a las nuevas generaciones. Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), uno de cada siete adolescentes de entre 10 y 19 años vive con una condición de salud mental, mientras que en las Américas la depresión y la ansiedad se encuentran entre las principales causas de discapacidad en este grupo.
El escenario también plantea un reto para los adultos, aprender a diferenciar entre el cansancio cotidiano y señales que requieren atención. Alteraciones persistentes del sueño, irritabilidad, aislamiento, dificultad para concentrarse, pérdida de interés en actividades habituales o una sensación constante de agotamiento pueden ser indicadores que no deberían normalizarse.
En Ecuador, la dimensión del problema ha llevado a que la salud mental sea incorporada como una prioridad de política pública. En 2025, el país impulsó el Pacto Nacional por la Salud Mental, que busca fortalecer un modelo de atención más comunitario e involucrar a instituciones públicas, privadas, academia y sociedad civil.
Desde Humana S.A., Margarita Barahona, jefa médica, explica que uno de los principales cambios está en entender la salud mental como parte de la prevención y no únicamente como una respuesta ante una enfermedad.
“Uno de los mayores desafíos es dejar de considerar el agotamiento, la ansiedad o la dificultad para pedir ayuda como algo normal. La salud mental también requiere prevención: reconocer las señales, hablar de ellas y acceder oportunamente a acompañamiento profesional puede marcar una diferencia importante en la calidad de vida”
Este enfoque cobra especial relevancia entre jóvenes y adultos que enfrentan entornos de alta conectividad, presión académica o laboral y una creciente dificultad para establecer límites entre el trabajo, la vida personal y el descanso. Para Humana, abordar estos factores desde una perspectiva preventiva permite avanzar hacia una concepción más integral del cuidado de la salud.





