La triatleta cuencana Elizabeth Bravo, quien participaba en sus terceros Juegos Olímpicos, se despidió de Tokio 2020 con un sabor agridulce al no poder terminar la prueba tal como ella tenía planificado.
La multiatleta azuaya sufrió una caída en la prueba de ciclismo, lo que le impidió seguir en el pelotón y fue alcanzada por las líderes de competencia, por lo que fue eliminada del certamen por rezagada.
“Momento difícil para mí, ya que este día no representa todo mi trabajo y el nivel en el que estoy, pero cada día tiene su propio sabor y creo que mi país se merecía más que este resultado”, dijo la mejor triatleta del Ecuador, tras su participación en la cita olímpica.

“Lastimosamente mi caída evitó que termine la carrera y debo aclarar que si me caigo es un error y en Juegos no pueden existir errores, acá se debe hacer todo bien de principio a fin”, explicó Bravo.
Finalmente envió un “abrazo gigante a mi Ecuador que hoy se merecía más. Gracias por todo el apoyo”, sentenció.
Bravo regresará a su país, junto a su esposo y entrenador Francisco Tirado, tomarán un descanso y se plantearán nuevos proyectos. (D)





