Tras ir perdiendo 3-0, a manos del líder de la LigaPro, Aucas, Deportivo Cuenca resucitó, se levantó como el ‘ave fénix’. Lucas Mancinelli se puso el equipo al hombro y lideró la hazaña.
El Cuenca perdía 3-0 (doblete de Jeison Medina 12’ y 58’, Renny Jaramillo, a los 48’), a partir del minuto 50 y cuando todos pensaban la debacle morlaca, el equipo se volcó al ataque y a los 63 minutos empezó el resurgir del cuadro rojo. Pablo Mangín, de penal, descontó; luego, el mismo Magnín, de taco marcó la segunda a los 63 minutos.
El Cuenca era dueño de campo y pelota y cuando no el capitán y alma del expreso austral, Mancinelli levantó al cabeza y desde fuera del área envió un trallazo para romper las mallas del cuadro oriental. Al minuto 89 se escribió el 3-3, el público termino viendo el partido de pie y gritando a todo pulmón ‘Cuenca, Cuenca, Cuenca’
El estadio fue una locura, los 8.000 hinchas terminaron eufóricos; festejaron un empate, el Cuenca estaba obligado a ganar, pero este resultado es una victoria moral para los colorados. (D)





