Basura acumulada, heces de perro y de roedor dentro del local, cucarachas muertas y mariposas en harinas almacenadas en espacios abiertos formaron parte del escenario encontrado por técnicos de la Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (Arcsa) durante una inspección a una comercializadora de alimentos ubicada en el sector de la Nueve de Octubre.

Además, frutos secos eran conservados en tachos grandes y deteriorados, sin protección y expuestos al ambiente. Las graves condiciones sanitarias detectadas obligaron a la clausura inmediata del establecimiento.
La intervención se realizó luego de que una denuncia ciudadana fuera receptada a través de un medio de comunicación, alertando sobre posibles irregularidades sanitarias en el local. Tras recibir la información, técnicos de control acudieron al sitio para verificar las condiciones en las que se almacenaban y comercializaban los productos.

Apenas ingresaron al establecimiento, los inspectores evidenciaron múltiples falencias sanitarias. En diferentes áreas se observó suciedad extrema, residuos acumulados y falta de limpieza profunda. Durante el recorrido, incluso uno de los técnicos pisó heces de perro que se encontraban dentro del local, evidenciando el nivel de contaminación presente.
La inspección continuó en las bodegas, donde el espacio reducido dificultaba el desplazamiento. El desorden y la falta de limpieza reflejaban acumulación de residuos, plumas de paloma e insectos muertos bajo los pallets. Además, en uno de los baños, utilizado para almacenar bebidas, se encontraron heces de roedor.
Ante las graves irregularidades identificadas, la autoridad sanitaria procedió con la clausura temporal del establecimiento hasta que se corrijan las deficiencias detectadas y se garantice el cumplimiento de las normas higiénico-sanitarias vigentes.

Arcsa recomienda a propietarios y administradores evitar el sobre almacenamiento o la acumulación excesiva de productos, ya que esto dificulta las labores de limpieza, favorece la presencia de plagas y aumenta el riesgo de contaminación.
La Agencia realiza controles permanentes durante todo el año, tanto por planificación como por denuncias ciudadanas. Cuando se evidencian riesgos para la salud, se actúa de manera contundente para garantizar la seguridad sanitaria de la población.





