La ciudad de Azogues enfrenta nuevamente un episodio de violencia que ha generado preocupación entre sus habitantes. Este martes, autoridades de la Fiscalía, la Policía Nacional y la Gobernación del Cañar ofrecieron una rueda de prensa conjunta en la que revelaron nuevos detalles sobre el triple asesinato ocurrido la noche del viernes 27 de marzo de 2026 en el sector de la Terminal Terrestre.
Las víctimas fueron identificadas como Shirley Noemí Sanjinez Pacheco (51 años), Caterina Michelle Moncayo Sanjinez (32 años) y Angie Elizabeth Bravo Sanjinez (29 años), quienes, según las primeras investigaciones, tendrían presuntos vínculos con un grupo delictivo organizado con base en Machala.
De acuerdo con el comandante de Policía, coronel Daniel Guevara, el crimen estaría relacionado con conflictos internos dentro de estructuras criminales, particularmente en torno a economías ilegales como el tráfico de drogas.
Uno de los elementos que ha llamado la atención de los investigadores es que Shirley Sanjinez había recuperado su libertad apenas minutos antes del ataque, tras permanecer 35 días detenida por un caso vinculado a drogas. Al salir, fue recibida por sus hijas —también víctimas— y juntas se dirigían a tomar transporte cuando fueron interceptadas y asesinadas.
En la escena del crimen, las autoridades levantaron indicios clave que forman parte de la cadena de custodia, entre ellos dos teléfonos celulares, siete vainas percutidas, una bala deformada y varias prendas de vestir.
La Fiscalía confirmó que el caso se encuentra en fase de investigación previa, por lo que no se han revelado mayores detalles para no entorpecer el proceso. No obstante, el fiscal provincial advirtió que este hecho, junto con otro caso reciente de sicariato en la provincia, podría estar vinculado a organizaciones delictivas y al tráfico de drogas.
Como hipótesis principal, las autoridades manejan que se trataría de una retaliación interna dentro de la misma organización criminal, posiblemente derivada de disputas por la distribución de dinero o sustancias ilícitas. Además, no se descarta una conexión con otro delito registrado horas antes en otra provincia.
En respuesta a este hecho violento, se ejecutaron allanamientos que dejaron como resultado una persona detenida vinculada al caso. Asimismo, se activó de inmediato una mesa de seguridad provincial y se dispusieron medidas como la reducción de horarios de funcionamiento de bares hasta la 01:00 y de eventos públicos hasta la medianoche.
El gobernador del Cañar, David Crespo, informó que se trabaja de manera coordinada con la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas para reforzar la seguridad en la provincia. También señaló que se analiza la implementación de nuevas ordenanzas relacionadas con el uso de suelo y el control de motocicletas.
Adicionalmente, se confirmó la llegada de 32 nuevos policías para la provincia, quienes aún no han sido desplegados debido a la falta de equipamiento.
Este es el segundo hecho violento de características similares registrado recientemente en Azogues, lo que ha incrementado la preocupación ciudadana, especialmente por la inseguridad en zonas concurridas como mercados y terminales de transporte.
Fuente: La Sexta Pregunta





