Corren entre ocho y 10 kilómetros por partido. Sus cabellos se erizan de tanto glamour y sus madres son las más mencionadas por los aficionados desde los graderíos. Los silbidos, los gritos, e inclusive las carcajadas son sus sinónimos.
Conocido como los ‘hombres de negro’, llevan en sus espadas toda la responsabilidad de un partido de fútbol. Son los encargados de impartir justicia y de que, durante los 90 minutos, los 22 jugadores en cancha, más los 20 más que están fuera del reducto, solo se dediquen a jugar.
Este viernes 19 de febrero inicia la LigaPro 2021, el balón rodará a las 16:30 con el partido entre Universidad Católica y Olmedo, en Quito y culminará en diciembre próximo, conociendo al nuevo campeón del Ecuador.
Serán 10 meses de alta competencia y por eso, los árbitros también se alistan. Están obligados a llevar una rigurosa preparación tanto física como futbolística y táctica arbitral.

Jueces
En Cuenca, seis son los árbitros que están listos para debutar en la Serie A, de ellos tres poseen escarapela FIFA, por lo que no solo tienen la posibilidad de dirigir en la LigaPro sino en certámenes internacionales.

Luis Quiroz, juez central, es el más experimentado, posee la insignia FIFA desde hace cuatro años, y participó en las copas Sudamericana y Libertadores; Andrés Tola, asistente, cumplirá su segunda temporada y también ha actuado fuera del Ecuador. David Vacacela, asistente, debutará este año con la escarapela y espera hacerlo fuera del territorio ecuatoriano.

Pero sin duda, Azuay está entre las provincias que más representantes arbitrales tiene, pues a los tres con insignia FIFA, Henri Arizaga, central; Edwin Bravo, asistente y Juan Cruz, asistente, completan el sexteto de réferis que impartirán justicia en la Serie A.
En la Serie B, Azuay también contará con colegiados. En este torneo que arranca en el próximo 5 de marzo estarán Christian Arizaga, juez central y Boris Sánchez, como asistente.
Verónica Guazhambo, con 22 años debutará en Segunda Categoría, es juez central y aspira a dar lo mejor de sí. Aunque en el 2020 ya había debutado en la Superliga Femenina, este año sueña con “romperla” para ascender a la Primera B, Primera A, FIFA…
Todos están listos. Esperando la hora cero para dar el pitazo inicial y buscar la gloria deportiva, pues entrenan todos los días y son evaluados constantemente. En Cuenca, sus profesores son Fernando Tamayo, un mundialista, además de Juan Pablo Bravo, un exárbitro. (D)





