La enseñanza del inglés en Ecuador enfrenta desafíos estructurales que limitan la competencia idiomática de los estudiantes.
Según diversos rankings, el país ocupa puestos rezagados a nivel regional y global (puesto 83 de 116 países evaluados a nivel mundial y en el puesto 19 de 21 países en Latinoamérica: https://www.ef.com.ec/epi/regions/latin-america/ecuador/). Esta problemática surge principalmente de la falta de articulación entre los niveles macro, meso y microcurriculares, afectando cinco escenarios críticos:
- Marcos legislativos
La normativa es heterogénea: mientras que en la primaria no existe una obligación legal estricta, en la secundaria el inglés es obligatorio desde 1992 (proyecto CRADLE). En el nivel superior, el Reglamento de Régimen Académico exige el nivel B1 para la graduación. Sin embargo, la Tabla 1 revela los datos de la Universidad de Cuenca, evidenciando que las leyes no garantizan resultados de aprendizaje.

De los 192 estudiantes que rindieron el examen, se observa que ninguno (0%) logró aprobar el nivel B1. La gran mayoría, representada por el 67,19%, no logró ubicarse en ningún nivel, mientras que el 27,08% aprobó el nivel A1 y apenas un 5,73% el nivel A2.
- Objetivos y contenidos
Existe una redundancia pedagógica. Los objetivos en primaria, secundaria y universidad suelen repetirse, centrándose en contenidos básicos como «información personal» e interacciones simples. Esta circularidad de contenidos genera desmotivación en el alumnado, que siente que no progresa hacia una comunicación más compleja.
- Carga horaria
La distribución del tiempo es inconsistente y queda, a menudo, a discreción de las autoridades institucionales. Mientras la educación básica oscila entre 3 y 5 horas semanales https://educacion.gob.ec/curriculo-lengua-extranjera/, las universidades gozan de autonomía para definir sus programas (como el Programa PASLE de 96 horas por semestre en la Universidad de Cuenca). Esta falta de estandarización impide un proceso de aprendizaje continuo y progresivo.

- Material didáctico
No existe una unificación en los recursos. Las instituciones públicas transitan por una serie de módulos de estudio gratuitos proporcionados por el Ministerio de Educación, mientras que las universidades eligen los materiales de forma autónoma. Esto genera debates sobre el contexto (americano o británico) y la falta de integración con plataformas informáticas o con el inglés para propósitos específicos que conecten el idioma con la realidad profesional.
- Número de estudiantes
El hacinamiento en las aulas es un factor determinante. La investigación sugiere que el número excesivo de alumnos reduce el involucramiento y la participación activa, elementos esenciales para la adquisición de una lengua.
El reto común del sistema educativo ecuatoriano es transformar estas variables inconexas en un esfuerzo colaborativo. La meta es que el inglés deje de ser un requisito burocrático y se convierta en una herramienta de competencia profesional real.
Autores: Ximena Orellana y Miguel Arévalo





