Con la presencia de actores sociales, empresarios, medios de comunicación y autoridades, en Cuenca se desarrolló un conversatorio sobre el potencial de la minería legal y los beneficios que representaría al país una explotación a gran escala.
María Eulalia Silva, presidenta de la Cámara de la Minería del Ecuador, abrió este conversatorio destacando que el Ecuador puede convertirse en una potencia minera a corto plazo y con ello alcanzar los beneficios que esto implica.
“El principal beneficio de la minería legal es que ayudará a salir de la pobreza, y ya tenemos resultados; en Zamora Chinchipe, donde existen dos proyectos mineros, la pobreza se ha reducido en 13% de acuerdo al INEN, existen más fuentes de empleo y las condiciones de vida de las comunidades cercanas a los proyectos y de la provincia han mejorado notoriamente”, indicó Silva.
La funcionaria reiteró que el país debe aprender de ejemplos exitosos como Chile o Perú, donde la minería legal genera importantes ingresos a las arcas fiscales que van en beneficio de toda la población.
El potencial minero
Para el analista económico, Albero Acosta Burneo, la minería se está convirtiendo en una actividad económica que genera importantes ingresos y como producto de exportación se convierte en el cuatro ítem del país, con un potencial a ubicarse en corto plazo el primer producto de exportación.
Acosta resaltó que la única alternativa para alcanzar esta meta es la minería legal, “la minería ilegal es la que genera contaminación, no paga impuestos y lo que es peor, está asociada con el narcotráfico en muchos casos. La actividad regulada es la que genera ingresos para el fisco, genera empleo, regalías para las comunidades y cumple con todas las legislaciones”, acotó.
Ecuador está dando sus primeros pasos en el área de minería, según Acosta, quien señala que, si el país explotara todo su potencial minero, esta actividad superaría en poco tiempo los ingresos que representa el petróleo, siempre y cuando se lo haga de forma adecuada y legal.
En lo referente a la generación de empleo, Acosta indicó que en 2020 la minería legal generó 71.000 plazas de trabajo y, si se concretan los 12 proyectos mineros que se tiene previsto, para el 2028 se contarán con 700.000 nuevas fuentes de trabajo.

Minería o agua
La disyuntiva entre agua o minería también fue analizada por Acosta, quien considera que es un error hablar de minería o agua. “Es un falso dilema, nadie tiene que escoger entre toda el agua del mundo o todos lo metales del mundo, ya que al final del día se necesita de las dos; lo correcto es minería y agua, porque necesitamos minería para la transformación energética para el cambio de matriz que está dando el mundo y de agua para la vida”.
El analista indicó que los proyectos mineros que se ejecutan y los que están en las diferentes fases previas, han sido sometidos a diversos estudios y valoraciones en las que se ha descartado la contaminación, que algunos sectores sociales aseguran.
“Estoy seguro que debemos ser la actividad que más estudios de impacto ambiental a realizado no solo a nivel del país, sino en toda Sudamérica, llevamos más de una década presentando estudio tras estudio que desvirtúa las supuestas afectaciones”, agregó.





