La Agencia Nacional de Regulación, Control y Vigilancia Sanitaria (ARCSA) reconoció a 15 empresas de la provincia del Azuay que han cumplido con los estándares establecidos en la Certificación de Buenas Prácticas de Almacenamiento, Distribución y/o Transporte (BPADT).
Este reconocimiento destaca el esfuerzo del sector por fortalecer sus procesos y garantizar que los productos sujetos a control sanitario lleguen a la ciudadanía en condiciones óptimas.
La BPADT es un instrumento clave que permite a ARCSA asegurar el adecuado manejo de productos como medicamentos, dispositivos médicos, reactivos, cosméticos y productos naturales medicinales. Su implementación genera múltiples beneficios:
– Fortalece la cadena de suministro sanitario en todo el país.
– Reduce riesgos para la salud pública.
– Ordena y profesionaliza las operaciones de almacenamiento, distribución y transporte.
– Facilita el cumplimiento de normativas nacionales e internacionales.

Además, la certificación exige trazabilidad, registros y evidencia documental, permitiendo a ARCSA verificar de forma objetiva el comportamiento de las empresas y prevenir irregularidades.
Las BPADT se aplican a establecimientos farmacéuticos, casas de representación, distribuidoras, empresas de logística, transporte especializado y almacenes vinculados a productos regulados.
Su propósito central es garantizar que los productos mantengan sus propiedades físico-químicas, microbiológicas y farmacológicas durante todo su almacenamiento, distribución y transporte.
Para ARCSA, estas buenas prácticas no son únicamente un requisito normativo: son un pilar para la protección del consumidor y para la sostenibilidad del sector productivo del país.
La alta participación —más de 50 empresas postulantes— refleja el compromiso del sector empresarial del Azuay con la mejora continua y el cumplimiento de estándares sanitarios que aportan a la salud y seguridad de todos los ecuatorianos.
ARCSA continuará impulsando procesos de certificación que fortalezcan la cadena de suministro y promuevan una cultura de responsabilidad sanitaria en el país.





