Personal de la DINASED en coordinación con Fiscalía General, y personal de Criminalística del Azuay, iniciaron una investigación técnica tras el hallazgo del cuerpo sin vida de un ciudadano de aproximadamente 42 años de edad, en el interior de un domicilio ubicado en el sector de CHOBSHI, cantón Sigsig.
El cadáver fue localizado por los propietarios del inmueble quienes alertaron al 911 y señalaron que habían permitido , con anterioridad, que el hoy occiso habite el lugar por algunos meses.
De acuerdo con las primeras indagaciones médico-legales, la temporalidad del deceso se estima en aproximadamente dos meses (60 días). Debido a este tiempo transcurrido, el cuerpo presenta un avanzado estado de descomposición y signos de antropofagia (acción de fauna cadavérica), lo que impide determinar visualmente si existen signos de violencia física externa.
Asi mismo, la severa degradación de los tejidos ha imposibilitado la toma de huellas dactilares, por lo que peritos forenses aplicarán métodos técnicos alternativos, como análisis de ADN, para ratificar la identidad de la víctima de manera científica.
En la escena del hallazgo se encontraron elementos de sujeción. Los indicios preliminares apuntarían hipotéticamente a un presunto suicidio por ahorcamiento; la hipótesis principal señala que la tensión y el peso provocaron la ruptura de un segmento de la cuerda, lo que generó la caída del cuerpo hacia el interior de una bañera.
Dentro del historial de salud del occiso, levantados en la escena, constaban registros de atención médica con citas programadas en las especialidades de Traumatología —debido a una lesión previa— y Psiquiatría.
El cuerpo fue trasladado al Centro Forense de Cuenca para la autopsia de ley, examen que permitirá determinar con precisión la causa exacta del fallecimiento.
Se mantiene abierta la línea de investigación para esclarecer los hechos.





