Se ha preguntado alguna vez ¿Qué hay en las entrañas del puente que atraviesa la calle Presidente Córdova?

Se trata de una estructura que conforma el edificio de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo del Azuay, CCEAzuay, situada en el Centro Histórico de Cuenca.
El puente es un espacio público, donde funciona la biblioteca Manuel Muñoz Cueva, a la que puede acceder todo ciudadano para investigar, leer un libro, los periódicos o simplemente para conocer, tomar fotografías y mirar la ciudad como se expande a lo largo de la calle Presidente Córdova.
El edificio fue construido por el arquitecto Gilberto Gatto Sobral e inaugurado en 1957, con sus 10.692,46 metros cuadrados de construcción se ha convertido en el edificio público más grande de Cuenca.
David Larriva, coordinador editorial de la CCEAzuay, explicó que el puente da continuidad a los bloques separados por la calle que antes se llamó José María Vázquez de Noboa.
Larriva refirió que el edificio se construyó cuando la arquitectura modernista estaba de moda, la misma que privilegiaba las líneas rectas y sin adornos.

El bibliotecario, Rafael Montenegro, contó que por tratarse de un espacio de lectura es apacible, donde no hay vibraciones ni se escucha el ruido de los miles de vehículos que diariamente circulan bajo el puente.
Recordó que hace años atrás ese lugar fue un salón para fiestas y reuniones, llamado Club Social del Azuay.

Como hecho anecdótico narró que durante las manifestaciones populares de octubre del año anterior, una bomba atravesó una de las ventanas e inundó de gas lacrimógeno el ambiente; como secuelas quedaron quemaduras en el piso, una persiana rota y un orificio en el vidrio.
El puente también conecta con la platea alta del Teatro de la Casa de la Cultura, con capacidad para 1.200 personas, lo que le convierte en el más grande del Azuay, al que muchos acudieron a sus funciones de cine, presentaciones teatrales, de danza y música.

Martín Sánchez, presidente de la CCEAzuay, manifestó que no puede pensar en un puente con puertas que nos separan y con accesos limitados, “el puente es para la circulación”, recalcó.
El funcionario lamentó que muy pocos lo conozcan, señaló que las puertas pasan abiertas pero la gente no se anima a pesar y en muchas ocasiones hasta lo confunde con un bien del Cuerpo de Bomberos, porque está junto a uno de los edificios de esa institución.

Sostiene que debe ser un puente de acceso ciudadano, un puente del conocimiento, de la cultura y de las artes, para ello se planifica exposiciones y actividades de todo tipo expresiones culturales, para que la ciudadanía se apropie del espacio y descubra lo que tiene. (I)





