En el campo ecuatoriano, las mujeres desempeñan un papel fundamental en la transformación de la actividad cacaotera. A través de Plan Cacao, Nestlé Ecuador fortalece sus capacidades técnicas y de liderazgo, promoviendo una producción más sostenible, la diversificación de ingresos y la generación de nuevas oportunidades para sus familias y comunidades.
Con más de 16 años de trabajo en el país, Plan Cacao impulsa su gestión a través de tres pilares: Mejores Fincas, Mejores Vidas y Mejor Cacao, integrando productividad, bienestar y sostenibilidad. Actualmente, 2.295 mujeres forman parte del programa, reflejando un liderazgo femenino cada vez mayor dentro de la cadena de valor del cacao.
“Hoy, el 27% de las fincas vinculadas a Plan Cacao son lideradas por mujeres, reflejando una participación cada vez más activa en la gestión y toma de decisiones. Nuestro compromiso es seguir fortaleciendo sus capacidades y ampliar su participación en toda la cadena de valor del cacao hacia el 2030, promoviendo más mujeres líderes, emprendedoras y agentes de cambio en sus comunidades”, señaló Ivonne Baidoo, jefa de Fomento Agropecuario de Nestlé Ecuador.
El fortalecimiento de capacidades es uno de los ejes del programa. A través de capacitaciones en agricultura regenerativa, producción de bioinsumos, lombricultura, apicultura, gestión empresarial, educación financiera y agroemprendimiento, las productoras incorporan conocimientos para cuidar el suelo, diversificar sus fuentes de ingresos y mejorar la gestión de sus unidades productivas.
Desde 2017, las Escuelas de Agroemprendimiento han graduado a más de 2.800 agricultores, de los cuales 892 son mujeres, lo que representa el 32% del total.
Estos conocimientos también se reflejan en la productividad de las fincas. Gracias a la adopción de mejores prácticas agrícolas, las fincas vinculadas a Plan Cacao alcanzan una producción promedio cercana a 1,3 toneladas de cacao seco por hectárea al año, contribuyendo a una producción más eficiente, sostenible y resiliente.
La experiencia de Patricia Naranjo, agricultora de Guayas y participante de la Escuela de Agroemprendimiento 2025, es un ejemplo de cómo estos conocimientos se aplican en el campo y se traducen en oportunidades. En su finca de dos hectáreas de cacao, incorporó prácticas como apicultura y lombricultura para fortalecer el manejo productivo y diversificar sus actividades.
“La capacitación me ha permitido aprender nuevas formas de trabajar la finca y tomar decisiones con mayor seguridad e independencia. Quiero que mis hijos vean en el campo una oportunidad para desarrollarse, seguir aprendiendo, y construir su futuro”, destacó Patricia Naranjo.
Su historia también refleja la importancia del relevo generacional para el futuro de la agricultura. Su hijo participó en el Diplomado Herederos en el Campo, una iniciativa que busca transmitir conocimientos y promover mejores prácticas para que las nuevas generaciones encuentren en la actividad agrícola una oportunidad de desarrollo sostenible y de largo plazo.
Así, Plan Cacao impulsa una cadena de valor en la que el conocimiento, el liderazgo femenino y el relevo generacional se convierten en motores de cambio para construir mejores vidas, fortalecer fincas más sostenibles y promover un cacao ecuatoriano cada vez más competitivo.





