Entre el 1 de enero y el 15 de noviembre de 2025, en Ecuador se registraron 349 femicidios, la cifra más alta documentada hasta la fecha. Esto significa que, en promedio, una mujer o niña fue asesinada cada 22 horas, reflejando la magnitud de la violencia de género en el país.
Cifras que alarman
Los datos revelan que la mayoría de estos crímenes —alrededor del 78 %— fueron cometidos con armas de fuego, lo que evidencia la creciente influencia de estructuras criminales en la violencia contra las mujeres.
Del total de víctimas, 40 eran niñas o adolescentes. Se identificaron 112 femicidios cometidos en entornos íntimos o familiares, 13 transfemicidios, y 224 femicidios relacionados con sistemas criminales como bandas o redes delictivas.

Varias provincias concentran el mayor número de casos, entre ellas Guayas, Manabí, Los Ríos, El Oro, Pichincha, Esmeraldas y Santa Elena. Además, se conoce que al menos 109 de las mujeres asesinadas eran madres, dejando en orfandad a 137 niñas y niños, quienes también son víctimas directas de esta violencia.
Contexto nacional y análisis
Organizaciones especializadas advierten que el país enfrenta una verdadera crisis de violencia estructural contra las mujeres, marcada por dinámicas criminales que utilizan sus cuerpos como instrumentos de intimidación, venganza o control territorial.
También señalan que las familias de las víctimas no solo sufren pérdidas irreparables, sino que deben enfrentar procesos judiciales lentos, falta de acompañamiento estatal y escasa reparación integral.
Azuay y el panorama institucional
En el Azuay, el fiscal provincial Leonardo Amoroso informó que, después del robo, los delitos de violencia contra la mujer ocupan el segundo lugar en las estadísticas de la provincia, lo que confirma que esta problemática no distingue territorio.

A nivel nacional, colectivos y organizaciones de mujeres reiteran su exigencia al gobierno de Daniel Noboa para restaurar el Ministerio de la Mujer, con el fin de fortalecer las políticas públicas de prevención, protección y apoyo a víctimas, y atender de manera urgente la escalada de violencia feminicida.
Un 25 de noviembre que exige acción
El Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer llega este año con cifras históricas que evidencian la urgencia de medidas estatales efectivas. Organizaciones sociales, movimientos feministas y familias de víctimas coinciden en un mismo llamado: que se actúe con firmeza para garantizar la vida y seguridad de todas las mujeres y niñas en Ecuador.





