En junio del 2024, el Ministerio del Deporte ingresó con su gente a la Federación Deportiva del Azuay para intervenir, alegando «peligro de daño al patrimonio estatal deportivo», según la Resolución Nro. MD-DM-2024-0572, emitido del mismo, del aquel entonces, Ministerio del Deporte, en la actualidad Ministerio de Educación, Cultura y Deporte.
Sin embargo, y pese a que la intervención fue en junio del 2024, debido a problemas legales y de gestión, el personal de la Cartera de Estado, dejó la FDA, y tras varios meses, nuevamente, en octubre, regresó la intervención, misma que terminó en noviembre del 2025, cuando se posesionó el nuevo Directorio.
A partir de octubre de 2024, el Ministerio interviene por segunda vez, retomando el control y nombrando a Alejandro Larriva como representante legal. El abogado de profesión asumió como interventor, con un periodo inicial de 90 días.
Dicha intervención ha generado una situación complicada y aunque se han pagado sueldos a los empleados, los problemas de infraestructura y temas legales no pudieron ser solucionados.

Escenarios
Bajo la resolución: «peligro de daño al patrimonio estatal deportivo», escenarios como la piscina Olímpica, (principal motivo de la intervención, donde inclusive tuvo injerencia una concejal del cantón Cuenca, el Gobernador del Azuay), durante la intervención, no se hizo nada para mejorar el espacio deportivo donde a diario entrenaban cientos de niños y hasta los deportistas olímpicos del Azuay.
Hoy, y luego de 200 días de intervención, la nueva administración tomó una dura decisión: cerrar las puertas de la piscina del Complejo Deportivo Bolivariano.

El motivo del cierre se da ante el ‘peligro inminente’ de la caída de parte de la infraestructura del techo de la piscina, pues tiene enorme fallas: hierros desprendidos y oxidados, planchas sueltas; además de moho en el piso y también, el apagado del bunker ante a falta de combustible, -el agua está fría-.
Hoy el Nuevo Tiempo Cuenca visitó el escenario y recorrió las instalaciones, constatando el estado en el cuál se encuentra la piscina donde por muchos años ha sacado campeones nacionales, sudamericanos, mundiales y competidores olímpicos.

A decir del nuevo Directorio de la FDA, la decisión es dura y complicada, pero se espera que, en unos dos meses se pueda reabrir el espacio y con ello regresen los deportistas.
Por el momento, los nadadores, triatletas que a diario entrenaban en a piscina, están obligados a ir a las piscinas privadas, donde la hora les cuesta tres dólares como mínimo. (O)





